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Esta tía no tiene ni guarra de
tocar el Ukelele, se le ve a
la legua
El rasgueo y el punteo son dos técnicas independientes o complementarias a elegir, aunque yo estoy en una fase que ni lo uno ni lo otro.
Dicen que la primera crisis del ukelelista nobel es el rasgueo, para mi, que voy muy adelantada a mi tiempo, ya es la segunda, que la primera fue la afinación... y ahora mi problema básicamente es que me cuesta mantener el ritmo y que luego, no se cantar. 
Bueno, y que si me pongo a cantar ya sí que no me concentro con las manos...  

Esta imagen la pongo porque la guitarra es chachi,
y porque me parece super fácil--->

Con el rasgueo (strum), que consiste en rasgar más de una cuerda cuando pisas varios cuerdas simultáneamente (acorde), básicamente lo que haces es marcar el ritmo del compás al que te tienes que adaptar, que suele ser un 4/4, un 6/8... El numerador indica las fracciones: los tiempos, y el denominador la figura que está incluida en cada una de esas fracciones. En un 6/8 por ejemplo serían 6 fracciones de una corchea, un 4/4 serían cuatro negritas (este es mi favorito). 

Esto lo tienes que automatizar con la mano derecha. Existen millones de patrones que te recomiendan por todos los lados, unos sencillos: cuatro rasgaduras para abajo V V V V o cuatro hacia arriba, otros enrevesados: dos para arriba, uno para abajo, te paras, dos para abajo, haces una voltereta, uno para arriba, pones los ojos en blanco, te rascas la nariz... pero lo mas importante es que se adapte a tí, que sea algo que te salga de dentro al escuchar esa canción, que lo hagas tuyo. Que te guste. Porque algunos suenan como el culo y pueden parecerte una mierdaka cuando en realidad siempre los puedes crear tú mismo adaptándolo a tu compás. 

Lo que sí está claro, y aquí no hay excepción, es que todos hay que practicarlos hasta la saciedad para que cuando vayas a tocar los acordes, no se te vaya el tempo. 

Se puede tocar a 60 bpm o a 120 bpm si tienes un metrónomo, que es un bicho o aplicación de móvil (benditos móviles) que produce regularmente una señal, vísual, y/o acústica que permite mantener un pulso constante al ejecutar una obra musical o una cancióncilla de mierda... esto te puede servir de guía, o ponerte mas nervioso, pero bueno, te lo bajas y pruebas, primero mas despacito y luego al ritmo real de la canción.

En mi caso lo mas duro está siendo el no reconocer la canción que estoy tocando si lo hago a base de acordes. Si supiera cantar no me pasaría porque la solista sería yo cantando y el ukelele el acompañante, pero como no canto, al final el ukelele se queda un poco triste y mi sordera musical no me responde.

Esto queda compensado cuando en vez de usar acordes uso una partitura y hago el punteo (la cuerdas se van pulsando de manera sucesiva) creando una melodía solista. Cuando tocas con un grupo de instrumentos y llega el momento del punteo con el ukelele, éste ejecuta una melodía que sobresale del resto, que es lo que me mola a mi porque es la canción que yo tengo en mi cerebro, pero claro, para esto necesitas una velocidad del quince o una partitura de redondas blancas y negras como la de Love me Tender o tener una velocidad digital del quince, que algún día la tendré... a dios pongo por testigo!! 

Es que ya me estoy imaginando a mi hijo con la flauta dentro de cinco años y yo con el Uke marcándonos unos solos de lo mas jevis!!

Luego también hay un método fusión en el que tocando acordes se hace un punteo tocando todas las cuerdas, pero no de cualquier manera, sino asociando un dedo a cada cuerda, en el Ukelele por ejemplo sería G pulgar, C índice, E corazón y A anular, o G y C pulgar, E índice y A corazón. En este estoy yo ahora mismo con la de Allelujah que me aprenderé antes en partitura que a escribir el título de la canción.

Lo ideal para tocar una canción es hacerla con rasgueo y luego marcarte unos solos con punteo... esa es mi meta. De momento lo que empiezo a conseguir es tener doloridas las yemas de los dedos porque lo de pisar la cuerda adecuadamente sin producir ningún sonido raro es un mundo, entre que se amontonan los dedos al cambiar de acorde, que piso en el traste como puedo, que se me cae el ukelele para un lado porque aún no se como sujetarlo bien, que mi meñique está muerto... pero no me quejo, que por ahí he leído que la peña que toca el bajo, que tiene cuerdas de acero, con tanto ensayo acaban sangrándoles los dedos, y a mi es que esto me mola pero no tanto como para desangrarme viva, no sé como lo veis.


Y cómo hacer una cejilla DIY.

Hay un tema que me inquieta, me atormenta y que me perturba... son las limitaciones de mi Ukelele.

Yo pensaba que esto era llegar y besar el santo, que podría tocar todo lo que se me antojara, ya fuera el Concierto de Aranjuez o el Beutiful People de Marilyn Manson, con la unica limitación del tiempo que tuviera para practicar. Todavía lo creo, y sigo lanzada aún sabiendo tocar sólo unas pocas notas, pero veo que no todo se adapta a mi flexibilidad mental y a la envergadura de mi instrumento de cuerda pulsada.

Me pasa que voy descubriendo partituras que no caben dentro de mi espectro musical aún estando en mi adorada clave de Sol, por ejemplo, un "la" grave dos líneas debajo del pentagrama reglamentario que me sale en "Tengo una vaca lechera". ¿Por qué esta partitura? Sostengo que no viene al caso, pero bueno, tengo una hija de tres años que me la demanda y donde manda patrón no manda marinero... 

He estado investigando sobre el tema y no me queda mas remedio que cambiar el tono de la melodía, esto es, hacer toda la canción un poco mas aguda y llevarme ese horrible "La" grave a la zona de las líneas pentagramiles. ¿y como se sube el tono? pues subiendo el tono a TODAS las notas. Al subirlo lo subes en el pentagrama y lo vuelves todo mas agudo. Al parecer esto es legal y se usa mucho, sobretodo cuando se canta, porque las voces son como los instrumentos y si no llegan al tono, pues se cambia, se sube o se baja al gusto del consumidor. Esto que puede parecer una chorrada para mi es nuevo porque nunca me lo he planteado, la verdad, y eso que me ví Operación Triunfo unos años y siempre hablaban de estas cosas de subir los tonos de las canciones para adaptarlos a los de las voces... Pues esto es lo mismo, lo que pasa que no es tan fácil. Subir un tono no es lo mismo que subir una nota. Vamos a la teoría sin adentrarnos mucho, jeje.

Las notas musicales son estas: DO RE MI FA SOL LA SI DO; este último DO ya está una octava mas para allá. Pero atención, en esta escala un tono no es una nota.
Las distancias en tonos son distintas de unas notas a otras. Para eso hay que irse al piano (maldito sea) y mirar las teclas.

Las notas avanzan a paso de semitono, en este sentido: do, do#, re, re#, mi, fa, fa#, sol, sol#, la, la#, si. Las diferencias entre éstas notas sí son siempre un semitono, cuando metemos los #.
Los sostenidos son los símbolos # e indican que se ha sumado medio tono, además son indivisibles. Esta nueva escala de 12 notas sí las tiene equidistantes entre sí. A las notas que llevan el # se les llama "notas alteradas". Generalmente hay dos semitonos entre nota y nota, pero entre "mi" y "fa" solo hay un semitono, al igual que entre "si" y "do". Bueno, esto en la escala de Do Mayor, que luego hay otra Menor... y también están los bemoles (b) que es también un semitono pero que se usa para bajar en vez de subir en la escala tonal... se llaman distinto pero a la hora de la verdad son lo mismo. Esto para otro día.

Bueno, pues al subir todas las notas dos tonos, mi "La" supergrave, pasa a ser un "#Do", y eso ya lo puedo tocar: pisando el primer traste de la cuerda de Do (C para los anglosajones), porque al aire sería el Do normal. ¿No es maravilloso? pues sí. Así que aquí me tenéis haciendo de ejercio cambiar dos tonos a la partitura de La vaca lechera de los huevos para poder tocarla a mi gusto... luego os digo como suena, porque aún no lo he probado.

Otra opción, mucho más rápida, para cambiar el tono de una melodía es agenciarte una Cejilla. Esto es un aparato pinza que pisa las cuerdas,, los trastes atrapando todo el mastil. Como ya dijimos cada traste que pasa vas subiendo medio tono, pues entonces, si por ejemplo pones la cejilla en el segundo traste, es como si empezaras desde cero en esa tonalidad nueva que suma dos semitonos a toda la melodía, usando las posiciones de siempre. Y lo mas importante de todo es que se puede hacer a mano y ahorrarse 5 pavos (que es lo mínimo que valen) y lo que te ahorras el buscarla!!.

Para tener una cejilla DIY sólo tienes que coger un lápiz pequeño si tienes, y una goma de huevera, si tienes gomas del pelo la tendrás en mas colores, grosores y modelos e incluso podrá ir a juego con el lápiz, aumentando la armonía general de tu vida. 

Entonces enganchas el lápiz con la goma por detrás del mastil primero por arriba, luego por abajo dando las vueltas que sean necesarias a la goma para que quede bien bien apretado, y ya tienes tu cejilla bien fija de profesional. ¿Cómo te has quedao?, pues igual que yo cuando lo he visto hacer por internet, muellllta!

Bueno, me voy a practicar rasgueos que esto no acaba nunca!!


Una vez afinado mi ukelele, me compré un libro básico para los que empezamos en estas lides: Método para ukelele Libro I de Hal Leonard.  Es ideal porque empieza desde del principio, pero aún así le faltan cosas, y es por ello que aquí estoy yo para completarlo.

Nuestro amigo Lil' Rev empieza con unas nociones básicas de solfeo pero no explica lo fundamental. Por ejemplo, ¿puedo coger cualquier partitura y ponerme a tocar con mi bicho? porque yo voy lanzada!!... Pues no!!. Yo pensaba que sí pero no. Aquí es donde empecé a ver lo obstusa que era mi mente y lo complicado que iba a ser abrirla... la música no son 7 notas y ya, es un contínuo espacio temporal que puede empezar en cualquier nota, no necesariamente el Do, y que puede subir y bajar infinitamente siempre y cuando el nivel de incertidumbre nunca sea cero. Es decir, los pentagramas tienen 5 líneas pero ahí nunca vas a poder apresar todo el torrente musical de notas existente, ya que hay lo menos 8 "Do" distintos y de uno a otro hay una octava... y es por ello que se inventaron las claves, las que determinan la altura de las notas en un pentagrama (arriba agudas, abajo graves en un contínuo etenno).

En el cole nos explicaron la de Sol, una preciosa especie de S que apresa la segunda línea del pentragrama, y que es la vulgar de las claves, la que recoge lo normalito, ni muy agudo ni muy grave, lo que pilla la guitarra, el ukelele, la flauta dulce y el triángulo básicamente. Pero luego hay dos de Fa (preciosa esta clave) y cuatro de Do, que no hay huevos a dibujarla...


Pues bien, la de Fa recoge las notas que son mas graves, las que suenan mas bastas, las que tocan los instrumentos grandes con cuerdas de acero de las que sujetan los puentes dícese como el Cello o Contrabajo. La de Do es para ni lo uno ni lo otro y sirve para el trombon, fagot, viola... Y luego están las partituras de piano que a falta de una tienen dos claves, porque como tiene mas teclas que días sin pan necesita una clave para las notas de la derecha y otra para las de la izquierda.

Total, que mi ukelele está limitado a la clave de Sol y con notas normalitas, que solo tengo cuatro cuerdas y no dan para tanto. Yo pensaba que multiplicando trastes por cuerdas me salían las teclas del piano pero estaba muy equivocada, mis trastes son una repetición de las cuerdas, son escalas dentro de Sol, de Do, de La y de Si, (G,C,E,A) por lo que lo que se consigue es duplicar notas... Si cojo la cuerda cuarta, que es Sol o G, y la toco al aire sale un Sol, y por cada traste que pase, es un semitono mas que me lleva al mundo de lo estridentemente agudo, pasando Do, Re, Mi... me explico? Esto es porque cuando pisamos una cuerda aumentamos su frecuencia de oscilacion y por lo tanto su sonido es mas agudo, ¿estamos?

Todo esto me llevó a la tremenda conclusión de que no podía coger una cuerda de Cello y hacerme dos para el ukelele porque las del Cello son mazo gordas y cada una se asocia a una nota, no son cuerdas "madre" por asi decirlo...


Ahora mismo habrá gente diciendo: y esta tía que no tiene ni guarra, ¿a qué se pone a explicar teoría musical? pues muy fácil, según la teoría Sociocultural de Vygotsky, la forma de conseguir aprendizajes duraderos se consigue por medio de la socialización, es decir, a través de iguales o de adultos que se rebajen a tu nivel de desarrollo cognitivo que así consigan acceder a tu Zona de Desarrollo Potencial, haciendo de mediadores instrumentales. Así es, que si tú no tienes ni guarra y ésto te lo explica un profesor de conservatorio probablemente te quedes igual, pero si te lo explico yo, que estoy como tú pero tengo la suerte de que mi mediadora la Bea me lo ha explicado todo ya muy mascadito, puedo acceder a tu zona de desarrollo potencial mas fácilmente.

Concluyendo, para empezar con un instrumento es necesario primero tener ritmo, crear un tempo: pulsos por minutos... lo que se consigue con la mano derecha al hacer el rasgueo. Luego hay que saberse las notas o los acordes, que hacen la melodia, y con eso ya os podéis dar un canto en los dientes porque lo demas es controlar de matemática pura, de sumas y multiplicaciones, de compases de 6\8, de notas alteradas, compases compuestos de subdivision binaria... Y cosas rarunas que de momento no nos interesan.

PD Muchas gracias a mis mediadoras Bea y Lurch, por su paciencia explicándome para lo que ellas es obvio y para mi un mundo. 


Si mi padre decidió empezar con la guitarra a los 77 años, ¿por qué no voy a empezar yo con el Ukelele a los 41? 



Pues pensado y hecho. 
Un buen día me visualizo to digna tocando esta guitarrilla de juguete y me la agencio por Amazon, total son 4 cuerdas y está todo mucho mas apretadito... no puede ser tan difícil. 
En dos días me la encuentro en casa sin saber muy bien qué hacer con ella, ¿y por qué me da por ahí? ni idea, ¿será que está de moda?, ¿será que siempre me ha molado tocar un instrumento y todo me parecía complicado pero esto no?. No lo sé.

Para mi ésto es empezar desde cero. O mas bien desde "-1" porque habilidades musicales tengo mas bien pocas, y cuando digo que son pocas es que no distingo un "sol" de un "do", pero por mis cojones que yo aprendo.
Mi formación musical se reduce a los años de la EGB donde estudiábamos historia de la música (cuatro óperas y poco mas) y la diferencia entre una negra y una corchea. Fin. Pero todo aprendizaje comienza con motivación y de eso me sobra. Al menos a día de hoy.

Como siempre, lo primero que hice fue mirar por Internet los vídeos de la gente tocando. Afortunadamente había millones y el bicho sonaba bien, así que me puse a leer qué se necesita para tocar un instrumento de cuerda en los blogs de principantes... que risas.

Me documento de los orígenes hawaianos de mi cacho de madera, de sus partes, de que es tipo soprano y que las cuerdas de mi instrumento van en este orden: GCEA, pero empezando por la cuarta... son ganas de complicar. Y cuando me meto en harina para ver como se afina esto es lo que me encuentro:

Vamos a poner como ejemplo que tengamos una guitarra a mano, y que esté afinada claro está, podemos utilizar la primera cuerda (nota E) para afinarla al unísono (que suenen exactamente igual) con nuestra segunda cuerda del uke. Como consejo (a aplicar siempre que afinemos) debemos intentar dejar la nota afinada siempre tensando la cuerda. Si por lo que sea nos pasamos, mejor no aflojar hasta que quede afinada, sino aflojar por debajo del tono correcto, y tensar de nuevo (sin pasarnos esta vez). De esta forma la cuerda queda más estable.Una vez tenemos la segunda cuerda afinada, afinamos el resto. Procedemos pulsando la segunda cuerda en el quinto traste, y procedemos a afinar la primera cuerda (un A). 

Para mi esto no es chino, es de grado superior de conservatorio. 

Pensé que bueno, que a lo mejor podía empezar aprendiéndome unos acordes sencillos y luego ya afinaría el ukelele... menudo bajón. Dolor de cabeza y desmotivación fue lo que conseguí (y los que irremediablemente me estuvieron escuchando no te quiero contar...), así que me bajé tres o cuatro aplicaciones del móvil de afinadores y nada, yo tocaba una cuerda al aire y siempre me salía la misma letra, una G. ¿Tenían que estar todas las cuerdas en G? ni guarra! lo mismo es un tipo de afinación para los soprano, yo que sé, ¿cuantas vueltas había que dar a la clavija? yo siempre había visto que la gente le daba un poquito y ya, mientras que yo al final estaba dejando colgando todas las cuerdas y eso sonaba como el culo...  

¿Por qué no hay nadie que te diga que hay que darle vueltas a las clavijas hasta que salga tu letra, y que si ves que la cuerda está muy floja es que le estás dando para el lado que no es? ¿tan difícil es entender que hay gente que cuando dice que es principiante es que parte de 0, musical y mentalmente? eh? eh?. 
Nadie me dijo que esto es un continuo y que debía encontrar mi nota en el flujo del espacio-tempo.

Menos mal que me compré un afinador electrónico de 8€ y con la ayuda de mi padre jubileta conseguí oír por fin a mi ukelele hasta entonces mudo. Pobre. Como era lógico, cada cuerda tenía que ir asociada a una letra (que corresponde a una nota), pero yo no lo sabía. 

Desde entonces soy feliz, oigo  mis cuatro notas afinadas como si fuera música celestial. Me he buscado la canción mas fácil de la historia para aprender: Stand by me, que ahora sé no era de Lennon, sino del King, y me la he visto un millón de veces, he conseguido llevar un ritmo con la mano derecha y aprenderme cuatro acordes con la izquierda y después de unos días, ya puedo decir que me se una canción con el Ukelele!! Y lo mejor de todo, es que esto solo es el principio...




Ayer era el día.

Después de años sin ir a un concierto decente aparecí en Las Ventas celebrando los 30 tacos de carrera musical del oso amoroso de Carabanchel. "Vergüenza Torera" es el último disco de Rosendo, y ahí estábamos todos, en el ruedo y hasta la bandera!!

He de reconocer que pensaba estar rodeada de cincuentones calvos con coleta, camiseta negra corroída, ducados en ristre, cerveza en la mano y oloraco a sudor... y sin embargo lo que me encontré (aparte de alguno de estos especímenes) fue mucha pareja de cuarenta y algo, muchas tias, y soprendentemente muchas familias con los chavales de unos 15 años emocionados por ver a Rosendo junto con sus padres y tios... la verdad es que era muy bonito ver a dos generaciones unidas musicalmente. En mi caso lo veo bastante complicado...  

Y de generaciones parece que iba la noche porque el telonero era ni mas ni menos que Rodrigo Mercado: el primogénito. Un chaval alto, guapo, con seguridad en sí mismo... un tio que me hizo preguntarme: ¡¡donde coño hay una foto de la madre, porque la genética ha sido muy benévola con este chaval!. Eso sí, la belleza no lo es todo... fue oirle y Las Ventas en pleno ansió que saliera el padre de una vez. 
Tendrá el apellido que tiene, pero el público de ayer no es el público de un chaval que canta reggae y rap, no se pueden juntar churras con merinas ni manzanas verde doncella con peras conferencia. Se le escuchó y se le aplaudió, pero estábamos todos como locos que saliera el tochas de Carabanchel.

Y por fin entró el padre del rock español, peinando canas ya, se me antojó una abuelilla pasando un buen rato. Parecía mayor hasta que salieron sus colegas... Miguel Rios que ya no se acuerda de las letras ni parece que sepa donde está y el Drogas con sus dientes nuevos y sus gafas de Lenon que parecía salido de un cuento de Tim Burton con bastón incluido corriendo de un lado para otro como si no hubiera mañana... es evidente que a esta gente las drogas les han dejado secuelas y que Rosendo no pasó de los porros, porque en comparación era un hombre con presencial, hecho y derecho, que sabe estar en un escenario y que es un profesional. 
El cantante de Marea; Kutxi me recordaba al Sevilla, pero la verdad es que llenó el escenario en todos los sentidos, Luz Casal estuvo grande, pero con unos pelos azules muy extraños que no se si eran peluca o qué pero que podía haberse peinado antes, Fito con su camiseta a rayas y el hijo cantando con el padre: A remar

Veo en tu mirada una tempestad
Siento que no hay límite, ni fin, ni condición
Declarado en rebeldía con autoridad
Rostros empapados en determinación

En un momento cantando juntos el hijo abraza el padre y el padre casi se tropieza de la emoción.
Homenaje a los componentes de Leño que ya no están con una instrumental
Y todos blanditos lloramos como lloró el cielo ayer sobre Las Ventas, con melancolía pero contentos.

Algo que no me moló nada fue el uso de los móviles de la peña. En pleno concierto todos estaban escribiendo en Facebook, en Twiter, con el guasap, haciendo fotos, vídeos... y mandándolos a la peña. Había gente que incluso llamaba a sus amigos, intentaba oirles y luego les ponía a que escucharan la música... ¡pero gilipollas, qué pretendes oir!! ¡¡ si todos saben que estás en el concierto, porque quieres dejarles sordos!!

No se daban cuenta de que se estaban perdiendo el concierto y que justamente este, lo van a editar en video... pero bueno, de muestra un botón


Dedicado a Beatriz Ranz... un beso tan grande como el tiempo y el espacio que nos separan.


Hay pequeñas costumbres que he ido perdiendo con el tiempo, pero que de vez en cuando recupero y me hacen sentir mas joven... una de ellas, quizás parezca una chorrada, pero es algo que me da la vida. No se si es una práctica habitual pero antes lo hacía mucho.

Cuando era adolescente, allá por la época en la que se compraba música, me gustaba ir a las tiendas a comprar k7s o Cedeses originales. Entonces no existían tops manta y los moros solo vendía hash... Cuando comprabas un disco (que nunca superaban las 1.200 pstas, dícese 8 euros a los sumo) era todo un ritual desenvolver tan preciado regalo, abrir el cuadernillo, estudiar las fotos, los agradecimientos y como no... hacer una lectura comprensiva de todas y cada una de las letras de las canciones. Pues bien, lo siguiente era calzarse esos cascos que ahora vuelven a estar de moda, de almohadillam que te tapaba toda la oreja, la coronilla y parte de la frente haciéndote sudar de lo lindo y ponerte la música bien alta para no molestar y que llegara prontito al lóbulo temporal y así poderla disfrutar sin distracciones... pero lo mejor de todo esto, era hacerlo por la noche.

Por la noche te ibas a la cama antes de tiempo con el walkman y te colocabas los cascos que pesaban dos toneladas y te ponías boca arriba a escuchar el disco. Si lo hacías de lado te quedaba la cabeza en desequilibrio apoyada solo en un auricular y acababa siendo molesto... Aun así, siempre corrías el riesgo de quedarte dormido y hacer que un hilillo de baba pudiera llegar a contactar con el casco y producir una descarga directa al cerebro... un riesgo que también entrañaba la satisfacción de estimular aún mas esos circuitos emocionales relacionados con la música que hacen aumentar la producción de dopamina, endocannabinoides y endorfinas a base de reflujillos salivares y que se producen cuando escucho los primeros discos del robe por ejemplo y que hacen que sea tan flipante ponertela a toda ostia... hace poco volví a esta costumbre y recordé lo que me molaba quedarme sopa así, dejar que la música se colara entre los sueños y que por la mañana apareciera con toda la cara marcada.

La música es genial, que no?, cuando dejo de escucharla es que algo va mal.


No se como serán vuestros pueblos pero el mio es maravilloso.

En las fiestas cuando destrozado duermes por el día, algo resakoso y cansado de tanto salto al son de Leño, aparece la temible figura de: "La rondalla".
Esto consiste en que uno de los señores medio calvo con boina y chaqueta verde de lana que tiene una guitarra y un día aprendió a tocar una canción, se convierte automaticamente en el cabecilla de la operación dedicada a recorrer todas las calles del pueblo gritando para tapar el sonido de las guitarras canciones con mas de 50 años. Año tras año provoca la envidia en el resto de los viejos medio calvos con chaquetas verdes de lana que poco a poco irán comprándose laudes y guitarras varias para ir detrás del lider de la rondalla aporreando violentamente las cuerdas de la misma con gran aceptación del público, sobretodo del femenino, que no se quitan los sostenes porque son mas de faja y es un engorro. El que no tenga recursos económicos que se agencie la botella de anís que también es muy apreciada y agradecida de melodía.

Esto se repite todos los años y es uno de los puntos fuertes de las fiestas y no me preguntéis por qué. Imagino que se sienten importantes, artistas y realizados al ver disfrutar a su generación con algo que saben hacer y les une a todos en el recuerdo de sus años mozos.

Pues bien, este año de repente mi padre ha sufrido un acceso de nostalgia y ha decidido que su guitarra del pueblo no está a la altura de su capacidad musical y se ha comprado una nueva, una de doscientos pavos que para él es un guitarrón y que tiene en un altar en la que fuera mi habitación.

Se ha dedicado a recorrer todas las tiendas del centro dedicadas a la música probando su arte delante de los dueños de las tiendas (que debían flipar cuando le escuchaban rasgar La Ramona), ha pedido teléfonos de todos los formadores de conservatorio que ha podido, se ha sacado la lista de todos los centros culturales que hay en La Latina con cursos de guitarra acústica, ha tomado nota de todos los locutorios que hay en el barrio (porque pensaba que eran conservatorios) y a sus 75 años se ha apuntado a un curso de nivel dos (que el creía que era para mayores, el cero para niños, y el dos para él) para aprender a tocar. Pero no ha parado ahí. Me ha pedido que le consiguiera una lista de canciones tremenda con canciones de La niña de la puebla, Marujita Díaz y rancheras que le he tenido que pasar en un pen y que han conseguido que aprenda lo que es un directorio, un archivo de música y un menú... él que no sabe mandar un mensaje de móvil... ¡¡lo que es la motivación!!

Pues bien, ya lleva dos semanas en su curso de los lunes y cada vez que llega a casa, él que nunca ha hablado por teléfono si no era por obligación, nos llama a mi hermana y a mi para contarnos que ya está tomando apuntes, que ha dicho que su canción preferida es "Échale guindas al pavo" provocando el escarnio de sus compañeros por desfasao, pero que le da igual porque está muy seguro de sí mismo y si le gusta es su problema. Nos cuenta que todos tienen unas guitarras cojonudas y se ha dado cuenta que la suya es una mierdaka... con lo bien que suena. Se queja al profesor de que según tocan allí es imposible, que los de la clase abarcan todas las cuerdas con una mano y a él no le llegan los dedos, porque él solo necesita el dedo índice de la mano izquierda para tocar ( y que conste que suena bien) y el profe le ha dicho que hasta los niños pequeños lo hacen sintiéndose mi padre bastante ofendido por ello.
Ahora me pide que le baje canciones del comunista ese, del Sabina, porque son los deberes que tiene y se ha hecho un amigo de 40 años menos que él que le trae a casa con su guitarra en ristre. Está feliz de la vida y con el libro que le hemos regalado practica todos los días en casa, y como no le da para abrir el libro, leer y sostener la guitarra, porque el libro se le cierra, le pide a mi madre que le haga de atril y encima le lea las notas, a lo que mi madre le ha llevado una hoja y un boli y le ha dicho que lo apunte en grande en el papel y lo pegue con una chincheta a la pared, que ella tiene que hacer las albóndigas y dejarse de gilipolleces...

Así que ahí le tengo todos los días practicando y haciéndose una carrera como artista, que en cuatro meses aprende. Él no entiende que la Bea lleve años tocando el chelo, me dice: "¿y como es que todavía no ha aprendido?" bueno, pues no se, ahí me ha dejado pillada.
Lo que sí se es que este año en el pueblo se van a cagar, y que a lo mejor, hay nuevo lider de la rondalla... jaja, me parto.


Todas las mañanas paso puntualmente por Alonso Martínez a las 8:40, todas las mañanas puntualmente está él allí, al pie del micrófono deleitándonos con su espectáculo o más bien con su performance (que aquí hay nivel). Suele llevar un sombrero negro de ala ancha y traje oscuro, la tez morena y voz ronca, tan ronca y desafinada como es humanamente posible. Baila y se contonea al ritmo de su Karaoke, concentrado en su tarea. No canta bien y chilla en exceso pero se nota que disfruta con su actuación, tanto que lo transmite a los viametroandantes…

Grease is the word, is the word that you heard. It's got a groove, it's got a meaning.

Hubo una época en la que sus competidores, los que se sitúan en otros pasillos de la estación, le choriceaban el sitio… el rumano que toca el violín y solo se sabe una canción hortera de cojones, un sudamericano que hacía lo que podía con la flauta esa de muchos tubitos y el músico de clásica que aún sigue por ahí dando otro toque a la estación. Era triste verle desubicado tras unos focos que no son los suyos y un público que no viene de Madrid Sur sino que va al Norte. Fue una semana horrible para él pero afortunadamente todo volvió a su lugar.

Grease is the word, is the word that you heard. It's got a groove, it's got a meaning. Grease is the time, is the place, is the motion. Grease is the way we are feeling. We take the pressure and we throw away

Cuando subes esas estrechas escaleras rodeado y aprisionado de gente por todas partes, pisando literalmente los talones al de delante, oliéndole toda la axila y empujándote con los que bajan, es una gozada escuchar desgallitarse a alguien con canciones “modernas” y comerciales de aquellos maravillosos años: Pink Floyd, Bee Gees, Elvis Presley, Michael Jackson… lo que le mola a él porque para eso es su Karaoke.
Son 30 segundos de conexión grupal con el resto de plebeyos sin coche, de reconocimiento de la canción y proceso de asimilación. Pasas a su lado y te tiembla el tímpano, saboreas la canción escandalizado de la versión y lo dejas de oír poco a poco mientras notas que la música clásica se te está acercando… pero no puede apoderarse de tu subconsciente, porque éste estará ocupado toda la mañana con …

Grease is the word, is the word that you heard. It's got a groove, it's got a meaning. Grease is the time, is the place, is the motion. Grease is the way we are feeling. Grease is the word, is the word that you heard. It's got a groove, it's got a meaning. Grease is the time, is the place, is the motion. Grease is the way we are feeling. Grease is the word, is the word, is the word...