Ayer estuve, por primera vez en mi vida, en un Safari, aquí en Madrid, en el Safari Madrid, jeje, en Aldea del Fresno.
En realidad había oído hablar mucho de él pero siempre me lo imaginaba como un cutre sitio lleno de encinas con cuatro cabras que se te subían al coche y poco mas... y en algún momento llegó a ser así, cuando era el Safari Park. Al parecer tuvo su momento de gloria y luego se fue degradando, pero lo compró otra gente y le dieron un toque distinto al Zoo, distinto a Faunia... y qué os voy a decir, que yo no tengo especial amor a los animales porque huelen muy mal pero creo que el Safari es lo mejor que hay en cuanto a animales en cautividad... La mayoría son animales incautados o donados y ahora están empezando a devolver a sus hábitat algunos de ellos.

Lo que mas me moló fueron los monos... aunque el tema ha cambiado y antes había muchos mas (deben estar exterminándolos, no me extrañaría), los babuinos son unos cachondos. Cuando entramos nos avisaron que no podíamos parar el coche y no entendíamos por qué... en cuanto nos cruzamos con el mono alfa lo entendimos: un simio psicópata que nada mas detectar un vehículo nuevo se te sube encima, te arranca la antena, los retrovisores... lo que pille. Ellos no quieren zanahorias, quieren arrancarte la vida! Pero es algo que puedes sospechar si lo primero que te avisan cuando entras en su zona es que no se responsabilizan de los desperfectos del coche ni de las muertes por ataque al corazón de sus ocupantes.


A nosotros nos pasó por encima y se fué (o eso pensamos, porque luego vimos que había jodido la baca), pero al que venía detrás le hizo la broma... un coche precioso, rojo, nuevo... le tronchó la antena, le quitó los embellecedores y los empezó a chupar con cara lasciva delante del piloto mientras meneaba su rosado culo... éste, ya bastante harto, asustó al monino que se fue pitando, y con muy mala leche salió del coche, cuando está totalmente prohibido, a recoger su embellezedor mientras casi se choca con unas cebras (que al parecer muerden), al lado de dos rinocerontes que en ese momento no se sintieron agredidos que si no... menuda broma! Nosotros por no perdernos el momentazo paramos el coche, solo para cotillear, jajaja, somos así...

También tienen exhibiciones de serpientes, de aves, pero mucho mas chulas que los de los bonoparques... dejan a un águila esteparia que suba a 3000 metros de altura cogiendo las corrientes de aire y que luego baje en picado (si eres miope no te impactará tanto). Sacan lobos ibéricos, puercoespines... es otro rollo, mucho mas didáctico, de gente que se ve que controla y que tiene mano, que investiga, que hacen cosas por los animales y no por aumentar el número de visitantes al lugar, gente que después de la exhibición atiende el puesto de los cafés pero bueno... Y luego tienen lo típico, unos pocos bichos (cucarachas y gusanos, qué asco!), unos pajarracos gritones, unas cabras... y un super Minizoo con mogollón de felinos que me encantó... puedes verlos en el coche y luego aquí... jaguares, pumas, linces... un cachorro de león!!. Y otra cosa, tienen pisicina!! sí, una pequeñaja pero suficiente para los días de calor, completamente gratis al pagar tu entrada, vamos, que es para pasar un día completito...

Lo recomiendo... a Roberto le encantó... A mi también porque íbamos en el coche de mis suegros y las ventanillas llenas de las babas de los ciervos, gacelas, gamos, dromedarios y demás no las tendré que limpiar yo... jeje.


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Mi pueblo no es un pueblo con encanto. Dícese, (según mi hermana), de pueblos como Atienza que tienen tres cajeros y una farmacia... mi pueblo es mejor.

Fuente del Prao
Mi pueblo no tiene tiendas, ni bar todo el año, ni piscina, ni agua potable que no sea la de la docena de fuentes que tenemos, ni unas fiestas a las que vengan gente de mas allá del pueblo de al lado y a veces ni eso... Pero es un pueblito bueno, de esos en los que todos se conocen, y aunque haya muchas filias y fobias, todos se unen en los momentos de crisis. 

El año pasado una niña se perdió por la noche en la noche de San Lorenzo. Los padres que no son del pueblo pero se hicieron una casa allí (misterios de la vida) se cagaron encima cuando les dijeron que la última vez que la habían visto había sido en Los pozos... madre mía... pero es que a la hora de poner nombres no nos falta imaginación y los pozos es una charca pasado el cementerio que se seca en verano. Las cascadas de Peñacacha, por ejemplo, son un salto de agua que ni siquiera es salto, es una piedra que no deja pasar el agua... jeje, somos unos cachondos.

Total, que todo el pueblo se juntó en la búsqueda: se hicieron grupos de rastreo, salieron varios coches por la carretera, unos cuantos se dedicaron a indagar los pasos de la enana con block de notas y grabadora en mano, y por supuesto al final la encontraron con un matrimonio del pueblo y habían estado con ella viendo la lluvia de estrellas y la trajeron en coche... la niña acojonada no volvió a salir a la calle en dos meses.

Pues aparte de esto, de la gente, mi pueblo tiene cosas por descubrir. 
Este año, por ejemplo, fuimos a Somolinos, al nacimiento del rio BornoVa: el río de Villares, el rio de mi segunda infancia o primera juventud cuando con mi mejor amiga y mi primo íbamos a pasar el día entero allí porque mi padre pintaba en Villares y nos dejaba a la que iba (las 9 de la mañana) y nos recogía a la que volvía siempre escuchando a Alex y Christina en el Renault 4...

Pues al lado del nacimiento, que no deja de ser una piedra echando agua muy fría, hay una laguna que a primera vista no parece nada del otro mundo... nada hasta que ves el agua cristalina, el cáñamo al lado, y el azul turquesa de sus aguas... joder, si es igual que las de Ruidera!! Pues sí, a miles de metros de Ruidera, paraíso natural, hay una laguna perdida que se alimenta del Bornova y de aguas subterráneas, limitada por una toba de carbonato cálcico... a la cual tenemos que volver con las cangregeras a ver que tal baño tiene, ahora que las de Ruidera las están chapando


Y es que la zona de Somolinos, Albendiego, y toda la vuelta al Alto Rey es un paraíso por descubrir!


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Últimamente no hago mas que reflexionar, pensar en el pasado y ver como ha cambiado mi vida... esto es un signo inequívoco de que me hago vieja, no mayor, ¡sino viejuna!.

Estoy mirando cuando fue la primera vez que escribí en el blog... Madre calamara!! en junio del 2005!!, dícese hace casi diez años!! Creo recordar que por aquél entonces participaba en un foro de internet de temática variada (jajaja), y opinaba de todo. Sobretodo hablaba de televisión, de cine, de libros, de las cosas que hacía, de la música que escuchaba... también era soltera, mi trabajo era estudiar oposiciones y tenía todo el tiempo del mundo por delante para hacer lo que me diera la gana, la aficción del óleo y un blog... ahora estoy casada, con dos hijos, un trabajillo, la aficción de las acuarelas y un blog, el cual escribo mientras me abanico... esto no es normal.

Y hoy me pregunto, ¿ha cambiado la temática de mi blog? ¿tengo quizás otros intereses, otras inquietudes?. No se, pero lo cierto es que el otro día quedamos unos cuantos amigos en el Madrid Rio a que los niños se bañaran en los chorros a la luz del atardecer... dios mio que pestuzo a alcantarilla muerta!, y a que se tiraran por los toboganes de la muerte como excusa para que nosotros nos fuéramos luego al césped a ponernos todo cebollones a base de pizzas y comida experimental de nuestros amigos los del huerto ecológico (jeje). 

Íbamos cargados de bebés para que la peña que va por ahí haciendo turismo se nos acercara a babearnos y poner a sus hijos posando al lado de nuestros carros y así hacerse la foto con los autóctonos de Madrid... 

Cuando por fin nos sentamos empezamos a charlar sobre nuestras cosas, sobre nuestras vicisitudes particulares, como la de George que no quiere pedir la cacá y prefiere hacérsela encima. Como Roberto ya pasó por eso les recomendamos a sus padres que como castigo positivo a su irreverencia le hicieran recoger la mierda a él sin papel ni nada... y parece ser que ni con esas. El padre de George comentó que lo que más traumatizó a su hijo fue cuando al intentar quitar el truñaco del gallumbo tirando de la cadena y dejando que la velocidad del agua arrastrara el moñigo se fueran por el water el calzoncillo y el zorongo juntos en su simbiosis. El pobre niño debió pensar que este era un castigo y que a lo mejor el siguiente que se iba por el desagüe era él... y a esta altura de la amena charla pensé en nuestro grupo de amigos, en los que están solteros y ahora mismo están viajando por Vietnam, Irlanda y Nueva York... ¿acaso son muy distintos de nosotros los que estábamos en aquella conversación de educación infantil y que este año veraneamos en Salamanca, Ciudad Real y Guadalajara? Yo creo que no, porque aunque pase el tiempo y las inquietudes de cada uno cambien, siempre seremos unos escatológicos con mucho sentido del humor...


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