Hace poco me contaron una de esas anécdotas que a mi me gustan, que la gente luego cuenta como leyendas urbanas, pero, ¿por qué no me lo voy a creer?.

Lurch tiene una amiga médico de cabecera, de esos que ya no quisieron estudiar mas para la especialización, a la cual le pasa de todo. Es un gremio que podría tener mil blogs calentitos llenos de curiosidades y enriquecedores comentarios... esta vez lo que pasó en su consulta fue lo siguiente.

Le apareció una pareja de tiraflechas jóvenes muy preocupados y alarmados porque él no podía metersela a ella para tener hijos y querían informarse de métodos de concepción distintos a los ya usados. Al parecer llevaban ya tiempo casados e intentando el fornicio sin precaución alguna y ahí no pasaba nada porque la cosa en cuestión no entraba.

La primera cosa que se te pasa por la cabeza es: "por dios, a este le nacho vidal le enseño yo lo que es una buena yegua en un momento...", pero discretamente y sujetándose las bragas, la médico muy gentil le propone a la joven que se quite la ropita y se acueste en la cama... a lo que la paciente muy incómoda por la situación, se tumba y se levanta la camiseta lentamente para enseñar un ombligo enrojecido y a punto del engangrene salpicado de pus a punto de sacar un alien o algo de por ahí...
La médico les mira a los dos y el hombre de la familia le dice: "por lo mas que lo intento no entra, y mira que lo intentamos...".

Cuando se lo cuento a la gente me dice que no se lo cree, que ellos han visto a los animales follar en el zoo y que estos no han sido educados en sexualidad ni nada parecido, que el sexo es algo natural e instintivo, y es verdad, yo que he visto el Lago Azul tres veces se que el humano aunque lo parezca, no es tonto, pero ¿puede llegar la cultura o falta de cultura a negarte tu sexualidad? Porque también he visto El milagro de Ptinto y allí se conformaban con tirarse de los tirantes...

No se, solo se me ocurre que si nadie te ha explicado nada, y si solo has hablado de sexo con los amigos de la calle de "cuando la metes en el bujero" a lo mejor te quedas con una idea equivocada de lo que son las relaciones sexuales, pero joder la otra que daño, y que papo de dejarse y consentir esa violación obligada y ombliguil contínua... que hoy en día tienes internet y fácil consigues un dibujo o un foro o lo que sea... no se, me cuesta, pero yo, me lo creo.



No se por qué ultimamente no hago mas que pensar: "ains, que corto se quedó el curso de preparación al parto... no era mas que el principio del fin", y es que ahora me encuentro enclaustrada en casa, viendo como pasa la gente por la calle con sus alegres andares, los coches con su graciosa musicalidad, los soleados días uno tras otro desfilando a través de las ventanas sin opción a catarlos...

Yo no sabía como iba esto pero un buen día la profesora recién salida de la facultad de tu hijo te dice que éste está preparado para controlar sus esfínteres y que le pongas a mear en el orinal y punto. Tú que para llevar al orinal a tu hijo tienes que amenazarle con asesinar a su peluche de Mickey Mouse con la broca del ocho y ni con esas lo consigues le dices que lamentas contradecirla pero que no tiene ni idea y que tu hijo no está preparado, que bien lo sabes tú que eres psicóloga de las cognitivas conductuales con dos masters en transtornos del comportamiento y cuantro en modificación de conducta.

Ella enfadada y regañándote te dice en la puerta de la guarde: "¡Ahora mismo me traes el orinal, el cuento del orinal rojo y un par de calzoncillos y 12 mudas por si acaso, que me encargo yo!". Con sonrisa taimada se lo dás, pensando "Prepárate para el fracaso, tú no conoces a mi hijo...". A las 4 de la tarde cuando vas a recogerlo, esperando el momento de darle en la boca a la joven profesora, te encuentras al enano vestido con el mismo pantalón, y los calzoncillo limpios, ¡mierda! ¡Ha hecho pis en el orinal toda la mañana!!. La señorita maestra te mira con suficiencia… “llevaos el orinal, que Roberto hace pis donde le pongas, si me apuras, hasta en las macetas…, hala, tened buena tarde!”y te marchas cabizbajo lloriqueando sabiendo que eres fruto del escarnio de todo el claustro infantil mientras tu hijo vuelve a casa dando saltitos...

Y así empezaron una serie de marrones, cagarras, plastas, ñordas y truños para los cuales puede que el enano sí estuviera preparado, pero nosotros no.Tenemos montado un tenderete eterno de pantalones recién lavados colgantes y calzoncillos de colores adornando todos y cada uno de los radiadores de nuestra casa, con la alarma puesta en el reloj para invitar gentilmente al mocoso este a ir al orinal cada hora, dándole refuerzos positivos y negativos para que vaya, dándole castigos negativos para que no se haga el remolón... dios mio, nunca pensé que la carrera me sierviera para algo. Cada vez que va al baño tenemos que ir cantando con él porque es toda una fiesta, y si caen mas de tres gotillas en la bacinilla suena una canción de Beethoven que bailamos todos  para celebrarlo... y aun así, el tío se cachondea de nosotros y pasa de todo y cuando por una vez nos atrevemos a salir de casa y le llevamos a casa de un amigo, se le mea tres veces en todo el sofá, calandole todo la tapicería de sus sillones de Luis XV... marchándose al final de su casa con las bragas de lunares y el chandal de su amiga puestos porque nosotros no llevábamos 4 mudas completas para el meón este... La facultad no me ha servido de nada.

Y así estoy, mirando como se nubla otra vez y mientras las horas pasan... ya llevamos así una semana y esto va a acabar conmigo... con lo feliz que era cambiando pañales. Esto es una mierda... 


Ayer en la biblioteca me cogí un cómic estupendo llamado “Cruel Thing”, todo lleno de ilustraciones góticas en colores blanco, negro y rojo con mucha violencia y sexo explícito. Me cautivó por la ilustración, en realidad el texto ni lo miré, reconozco que no me gusta leer cómic y menos cuando va de rollos profundos, creo que en mi vida habré leído los tebeos que tenía mi primo en el pueblo cuando éramos ñajos de zipi y zape, el jueves cuando lo compraba mi hermano, y eso sí, la serie entera de Sailor Moon pero porque antes vi la serie de dibujos…

Para no gustarme, no se por qué coño me he metido en un curso de cómics que dura todo el año, ¿para decorar el currículum? Si a mi lo que me gusta es colorear.. Pero bueno, encantada de la vida de codearme con los frikis del barrio, incluida la Noe, en busca y captura por no devolver los libros prestados en el año que corresponde, jaja.

El taller lo dan en la biblioteca del barrio, totalmente gratuito. Cuando fui allí no pensaba que el tema diera tanto de sí. Entre el profesor y el alumno aventajado serían capaces de proveer a todos los coches que pasan por el puerto de Pajares con las cadenas que llevan puestas, ambos van de negro y dilatan sus pupilas ante la visión de un rectángulo… se pasan la mitad de las clases hablando de películas, libros, directores de cine, series viejunas, pintores, superhéroes… que yo ni conozco. Me siento como una intrusa. Imagino que igual que se siente la china adolescente que un día se trajo a sus amigas de clase al curso a dibujar sin hablar ni papa de español ninguna de ellas. Se pasaron las dos horas cuchicheando y dibujando figuras de manga con sus estuches rosas destripados encima de la mesa.



Lo que menos me mola es que es un terreno muy macho. Los superhéroes son dioses, en los momentos muertos los que entienden no paran de dibujar a Bátman en dolorosas posiciones escorzadas y a mujeres que en vez de pechos tienen esferas de acero que si te descuidas te sacan un ojo. Todos los autores de los que hablan son pives y encima se quejan de que en la novela erótica los hombres que querían escribirla tenían que hacerse pasar por tías… mamones, si todos los géneros son vuestros, dejadnos alguno a nosotras!.

En la clase me he reencontrado con un compañero del cole, uno que conocí a los 3 años y que ya a los 5 despuntaba dibujando… ahora es profesor de dibujo, él nos cuenta que en bellas artes el cómic es una materia denostada, qué fuerte, y a mi que me parece super complicado y bello que la gente pueda expresarse así… el otro día nos enseñó una tira hecha por él y mas de la mitad de la clase se empalmó mirándo sus dibujos… eso es arte.

Lo bueno es que iba yo esta mañana en el metro sentada alucinando con los dibujos porno que tenía, medio intentando ocultarlo ante ojos curiosos cuando un chaval vestido de hombre de negocios mayor se cambia de sitio para sentarse a mi lado y decirme: “qué es eso?”.
Eso es queso, qué queso es? El cigarral!...
Me he quedado un poco cortada, a ver si a mis años iba a ligar… ¿cómo que qué es eso? Un cómic, ¿no lo ves tío tonto, la bufanda half figuer te aprieta demasiado la yugular?... lo mismo cegado por el dibujo de unas grandes tetorras rojas y una tanga corrido se ha pensado que podría iniciar una interesante conversación conmigo, pero yo muy discreta y sin abrir la boca se le he enseñado la portada mirándole fijamente y he seguido leyendo…


Ayer fuí a la presentación del libro "Casi una novela" de Megan Maxwell en el Fnac.  


Era la primera vez que iba a una cosa así, era como estar en un concierto mas: una masa de jóvenes enfrebrecidas alcoholizadas y emocionadas, deseosas de ver a su ídolo y preguntarla de todo. Si en vez de Megan está el Alborán, no notas la diferencia.
Yo llegué tarde, para variar, y cuando subía las escaleras no veía mas que una cola enorme de gente entaponando la entrada... "dios mio esto está petadísimo" pensé, pero cual fue muy alegría al ver que lo que estaban esperando era que les llenaran su minicoctelera rosa furcia de regalo con cointreau (la bebida de la protagonista).

Así que me metí pa dentro pues el jari ya estába empezando y me coloqué de pié todo lo cerca que pude de la estrella, al lado prácticamente de la familia: su madre, su tía y su hermano ahí codo con codo me faltó echar a bolsazos a los de mi alrededor.
Y allí estaba ella, la mente privilegiada que ha urdido unas de las mejores historias que haya leído últimamente "Pídeme lo que quieras". Una señora de lo mas normal con ascendencia americana pero que no puede esconder que su madre es manchega y que vivió en Aluche. He ahí de su autenticidad. Una tia enrollada, con sentido del humor, y devota de su público.

Al echar una mirada a las primeras filas de fans flipé al ver su público (entre los cuales estabamos, como no, nosotras, las del club de la almeja). Un montón de adolescentes tardías vestidas de rosa chicle mostrando sus lustrosas huchas preguntándola por qué elegía para sus protagonistas profesiones tan raras... como por ejemplo médico. Un dos tres, responda otra vez. En cuanto empezó a hablar de una escena tórrida en una moto que hay en el libro todas empezaron a chillar, a levantarse del asiento, e incluso alguna tuvo que irse al baño... 

Elisa y yo, como expertas que somos ya en el tema después de habernos leído más de 15 libros eróticos, RA o "chik lis" seguidos sin descansar, le preguntamos sobre Cincuenta sombras de Grey para ver si se lo había leído, cual era su opinión y si pensaba que le había ayudado a aumentar sus ventas y que la novela erótica se quitara un poco la mala prensa... y nos contaron que al parecer antes en las editoriales cuando recibían libros de novela romática y había escenas de sexo, automaticamente las rechazaban porque en España eso no se llevaba... Gracias a el petardazo del grey muchas nos hemos quedado con ganas de mas en todos los sentidos y hurgando al final hemos llegado a conocer a autoras como Megan Maxwel, Noe Casado o Noelia Amarillo (que también estaba allí) que realmente saben plasmar el espíritu de la mujer española y olé, y para que te entre un libro (sobretodo erótico) hasta el fondo, tienes que sentirte identificada con la protagonista.

Me partí cuando contaba que a ella en el cole cuando sus amigas le contaban que les gustaba un chico ella les escribía pequeñas historias en las que conseguían su amor y llegaban incluso a boda...
Después de las preguntas se puso a firmar libros. Yo me acerqué con Elisa que llevaba su último libro (que para eso se lo ha comprado) para que se lo firmara. Con cara de culpable y las manos vacías me acerqué solo para saber si era de Aluche y si los pisos que describía en sus novelas eran Puerto Chico... la tia superenrollada nos habló de como eran antes las escaleras de vecinos, que todos se conocían y se metían en casa unos de otros o te gritaban desde la terraza... aíns, que tiempos. Nos hicimos unas fotos como amigas para siempre que ya somos y nos fuimos super contentas, saltando mientras enseñábamos la hucha en busca de nuestros maridos e hijos...

Ahora tengo que comprarme los dos libros de "Pídeme lo que quieras" y "Pídeme lo que quieras ahora y siempre" porque quiero que me los firme en marzo, que vuelve, y que me ponga también que está supercontenta de haberme conocido...
Megan, te quiero.