Hoy necesito hacer un post de denuncia, como la foto que hice en el fotomaratón del barrio a la que no me voté ni yo misma... jeje.

El otro día viendo el hormiguero me quedé un poco flipada con la entrevista que le hicieron a Carolina Cerezuela (la que ahora anuncia el gazpacho).

No se si sabéis que hace unos meses ha sido madre, y eso a mi me llega y me parece suficiente como para escuchar con atención lo que tenga que decir.
Pues le preguntó el Pablo Motos que qué le parecía el método Stivill para dormir a los bebés y dijo que bueno, que a ella le encantaba la Psicología y que aprovechando el ser madre había leído mucho sobre el tema y que el método Stivill (que consiste en que a la hora de irse a la cama se deje llorar a los niños que tienen una patología del sueño y con 18 años siguen durmiendo en la cama de sus padres) era poco mas que una manera de crear niños inseguros, dependientes, sin confianza en sí mismos, sin figuras de paternas de referencia: psicópatas emocionales que acabarían suicidándose por no poder conseguir un último chute de heroína...

Me quedé bastante muerta porque está claro que hoy en día cualquiera puede decir lo que le salga del pijo en la tele y más siendo una cara bonita. Más me flipé cuando dijo que desde que nació su bebé le dió biberón con la excusa de que así el padre hacía algo... no te jode, qué fácil es tener un bebé que duerme de puta madre y criticar a los que están desesperados con los suyos, pero a la hora de verse cada dos o tres horas sacando la teta para crear el vículo materno filial y dotarle de un sistema inmunológico del quince, qué fácil es poner la excusa de que lo alimente el Moyá...

Me imaginé a cientos de padres viendo la entrevista y sintiéndose culpables por haber dejado llorar a sus hijos en algún momento de sus vidas... y es que está claro, la Psicología es una ciencia barata.

Aún recuerdo con desagrado cuando Lorena Bernal fue elegida Miss España y le dijeron que qué quería hacer con su futuro. Con mucha seguridad en sí misma (está visto que esta no durmió con el método Stivill) dijo que sería Catedrática de Psicología.... yo en ese momento estaba estudiando la carrera y lo único que quería era aprobar Neurociencia, claro que yo no soy muy ambiciosa... pero es evidente que para la gente de a pié es una cagarra de carrera y con leerse un par de libros ya puedes opinar sobre el Conductismo, y si ganas un certamen de belleza, puedes ser catedrática... y todo el mundo puede llamarte histérica, borderline, obsesiva, ansiosa o bipolar... sin tener ni idea de lo que es, y encima estos diagnósticos gratuitos siempre van en forma de insulto. La gente no va por ahí diciéndo: "es que mi prima tiene una enfermedad pulmonar obstructiva crónica" para meterse con ella, pero sí "es que es bipolar, porque un día me saluda y otro no..." ¿?.

Con lo cual quiero reclamar un poco dignidad para esta ciencia que dicen vende humo, que somos muchos los que nos hemos pasado cinco años estudiándola para que se le falte así el respeto.
Pues eso, que si lo llego a saber, hago FP.


Tengo que defenderme de unas duras acusaciones que últimamente me pesan en el alma. Me siento como el pobre Carlos Carretero cuando por unos inocentes y jocosos comentarios por teléfono acerca de lo que le gustan los billetitos en sobres metidos le inculpan de estafar a la Seguridad Social... cuando lo único que quiere decirnos es que le gusta que el dinerito esté bien guardado y clasificadito para que no se le pierda, mucho mejor que meterlo en bolsas de basura, no?.

Pues eso, que a mi se me está acusando de ser una maruja y por ahí no paso.
Y todo porque ahora veo en la tele unos programas quizás menos culturales que lo que veía antes (dícese Gran Hermano).

Lo cierto es que cuando era festivo en mi Comunidad y estaba en casa ponía la tele y veía a AR, y me parecía una mierdaka en la que no acababan de decir nada. Me daba mucha rabia ver que Ana Rosa era como un totem de sabiduría que raramente decía alguna frase, (para eso ya estan sus 34 colaboradores) haciendo malabares para andar sobre unos incómodos tacones que evidentemente le debían de pulir los pinrreles. Yo lo siento pero no podía dar ninguna credibilidad a una señora que un día quiso escribir una triste novela y para eso contrató, ella o su editorial amiga me da igual, a un negro y luego no fue capaz ni de leerse la obra maestra...

Tampoco podía ver Hombres Mujeres y Vicecerda porque era una basura de ficción completamente guionizada en la que unos supuestos pivones (hay ver los truñotes que se cuelan de vez en cuando) querían salir en la tele, ir a las discotecas a hacer bolos y sentir que lo importante en la vida era un amor basado en citas de 5 minutos y confidencias de parvularios...

Sálvame me parecía lo peor del mundo y los gritos reiterados de sus mercenarios (asesinos de intimidades) me taladraban el hueso, el yunque, el martillo, el tálamo y el lóbulo occipital.

Y a día de hoy se me acusa de haber cambiado de gustos y haberme vuelto una marujona sin criterio televisivo enganchada a estos programas en lo que friega los platos y pasa la aspiradora... ¡¡con lo que yo he sido!!. Pero qué fácil es criticar por parte de los que tienen un trabajo de ocho horas diarias o más que se quedan sin tiempo y sin ganas para ver la tele. Ahí me gustaría verlos a mi, de repente con una baja laboral de meses en casa metidos si opción a salir mucho a la calle con 60 cadenas de televisión digital a cual peor... ¿qué harían? ¿leer a Dostoievski? JA!!

Yo al principio me intenté resistir, no quería ver esos vodrios. Miraba la tele sin escucharla, más bien miraba el polvo que se le iba acumulando, pero poco a poco los mensajes fueron taladrando mi celebro, los colores de la ropa de la gente de la tele hicieron que la imagen me llamara poderosamente la atención, de pronto empecé a familiarizarme con los colaboradores de AR, con los pretendientes de HMYV, los peinados de Enma García a tenazilla, la colaboración odiosa de Cristina Tárrega, las acertadas opiniones de Bibi Andersen, el tronista cautivador (Abraham), el tronista al que le cortaría los huevos a mordiscos (el Reche), lo repulsivo del pelo y la persona de Pipi estrada... y al final acabé enganchada totalmente a las mañanas de telecinco. No puedo evitarlo, pero es que ahora entiendo a todas las marujas del mundo, estar en casa te hace ser lo que eres, no es una cuestión generacional ni genética, sino ambiental. Dame horas a mansalva de ocio y te haré una maruja del quince!!

Si eso otro día hablo del 15M...


A veces me vienen a la mente recuerdos de mi infancia, esos que quedan en el subconsciente almacenados y que si no les das brillo, ahí se quedan de por vida cogiendo polvo en la mielina de sus conexiones neuronales... y me da pena no recordar con mas frecuencia esas tarde de verano en el barrio, en los años ochenta (fue la mejor década para escribir un blog, la verdad), cuando con un duro te comprabas un escalofrío y así tirabas toda la tarde, cuando los yonis paseaban por el parque impunemente dejando caer sus jeringas entre los matorrales o ni eso. Era tan fácil encontrartelas por el suelo!, pero las madres no montaban ningun espectáculo por ello, si llega a ser ahora... te limitabas a observarlas en grupo y ver lo asquerosas que eran.

Los yonkarras de mi barrio iban con sus chaquetas vaqueras y sus Jumas y solían frecuentar el "Sobaritas": un bar cutre al que nunca faltaba la clientela. No les costaba nada acercarse a las niñas del barrio a pedirles papel albal y suplicarles que subieran a sus casas a por él, aunque fueran las 10 de la noche... claro, que eso nos pasa a "la eli" y a mi por estar a esas horas en el parque comentando el último capítulo de "V"...

Me acuerdo de Almu, de esa amiga con problemas que tan feliz nos hacía a todos con sus historias. Era tan auténtica que teniendo 10 años y deseando ser mujer se echaba mercromina en sus partes bajas simulando tener la regla para ir corriendo a enseñárselo a toda su familia... ya eran ganas. Y me acuerdo de esa tarde que estando todos trasteando por la plaza se encontró un sobre blanco con dinero. ¿Quién no ha soñado con eso? pues Almu se encontró 20.000 pelas en un sobre y de todas las cosas que podía hacer lo único que se le ocurrió fue decirnos a todos los que ese día estábamos en la calle con ella era que qué queríamos que nos comprara...

Nos metimos todos en los frutos secos y nos compramos un Negrito cada uno... esto era un lujo del quince puesto que no podíamos acceder mas que al Popeye y si me apuras, al Drácula. El Emilio, el dueño de la tienda, salió raudo a asesorarnos intuyendo lo que había pasado. Nos dijo que repartiéramos el dinero entre todos... que listo, para que nos lo pulieramos en su tienda. Pero no fue así, nos fuimos a Copasa (donde pocos años atrás robé el naranjito) y nos compramos todos unos tubos de colores que se colgaban en el cuello para llenarlos de monedas o de escarabajos, eso era al gusto del consumidor. Y seguimos nuestra tarde de compras.

En una de estas yo subí a mi casa con la Eli a por el bocata y le contamos lo sucedido a mi hermano. Él, con mas vista que nosotras nos dijo que no aceptáramos ni un regalo mas de la Almu, imagino que sospechando que esos billetes estaban manchados de heroína... La Eli y yo, obedientes que éramos le dijimos a nuestra amiga, con lágrimas en los ojos, que no queríamos nada más... así que pasamos el resto del tiempo viendo como los demás se seguían comprando variados accesorios mientras se nos caía la baba. Hasta que llegó el momento que todo niño en esa situación debe evitar a toda costa: Almudena le dijo lo que había pasado a su madre... como os podéis imaginar la señora afiló los incisivos, erizó sus pelánganos, echó para fuera sus garras, enganchó el sobre con las zarpas y mandó a su hija para la calle con el bote de colores colgando tristemente cual vulgar botafumeiro del cuello.

Y así fue como se acabó la tarde del sueño de verano. Así fue como se terminó la sensación de que el mundo estaba a nuestros pies y que todo lo podíamos conseguir. Por una tarde fuimos millonarios en ilusiones y lo siento por los jonis que perdieron la pasta, pero yo nunca olvidaré lo dichosos que fuimos seis niños de barrio comiendonos un Negrito entre risas y buen rollo. Y ahora que han pasado los años me acuerdo de la Almu y no se como le irá la vida, la última vez que la vi ella iba en un coche y yo andando, al pasar a mi lado sacó la cabeza por la ventanilla y se puso a gritar mi nombre mientras ser reía a 80 km por hora... espero que sea feliz, tanto como se merece y más. Tanto como lo fuimos nosotros por ella. Gracias Almu.


No se si os ha pasado alguna vez que la imaginación os ha traicionado...

Esto fue un sábado normal en los que salíamos por ahí a bailar y tomarnos algo todos los colegas junto con el adosado de turno que no tenía grupo de amigos propio y se adhería vilmente al de uno de sus conocidos con los cuales no tenía nada en común. Bailaba con los codos para afuera tipo pollo y se movía con mucha celeridad, era un peligro y eso que no bebía. Lo bueno es que a su lado siempre corría el aire...
Bueno, pues ese fin de semana yo estaba en casa sola con mi hermana, que agotada se había quedado en kely. Cuando llegué a las 4 de la mañana la graciosa Pepi se había dejado la llave puesta por dentro desconfiada como es ella... ahí empezó mi recuerdo a las clases de Fisiología.

Durante una hora estuve llamando al timbre y no se despertaba... pensando que podría estar en alguna de las fases del sueño profundo de actividad delta (fases 3 y 4) en las que no hay casi tono muscular ni forma de despertar al durmiente dejé pasar un ratillo a ver si como esto es cíclico se pasaba a las fases de sueño más ligero... Así que bajé al portal a llamar por el telefonillo otra hora entera, por si estaba en la fase 2 del sueño reparador de ondas theta en la que desconectamos del entorno sensorial... pero no hubo suerte.

Yo ya empezaba a pensar que la soledad le había herido en el alma y que se había puesto ciega a gintonics viendo Informe Semanal y que así el coma etílico le había vencido...

La fase 1 tampoco llegó: la de las ondas alfa en las que te empiezas a dormir con el hilillo de baba colgando. La fase de sueño hiperligero no existía en ese peligroso sueño de la agotadora vida de mi hermana. Esta fase es mi favorita porque aquí se dan unas alucinaciones muy cachondas, las hipnagógicas, en las que se conjuga la relajación muscular con el estado de seminconsciencia provocando la sensación de que alguien o está encima tuyo y te impide moverte... esto mismo puede pasar cuando uno empieza a despertarse y entonces son alucinaciones hinopómpicas. Mucha gente cree que se vuelve loca o que le quieren violar cuando le pasa esto y es muy gracioso, pero nada, mi hermana no pasó por esta fase esa noche. No tuve suerte con estas cuatro fases del sueño No Rem.

Me fuí a la cabina de teléfonos (ande habrán quedao) y la llamé durante otra hora... pero nada. Ya me daba igual que estuviera en la fase de sueño Rem: en la que soñamos con rápidos movimientos de ojos pero sin movilidad (no vayamos a liarla representando nuestra vida onírica) ... total, que volví al timbre de la puerta, desperté a varios vecinos y al final por consenso popular (eso parecía una de las juntas) llamamos a un cerrajero de urgencias que con un taladro de broca del ocho despertó a los vecinos que quedaban despiertos. Recuerdo al del noveno sin camiseta y los pelos de actor secundario Bob... yo me rilaba por los perniles porque hacía a mi hermana tirada en la ducha cual vulgar Carmina Ordoñez hasta que por fin se le oyó la voz de susto gritando que qué pasaba... jaja, tiene que ser un dulce despertar encontrar que te taladran la puerta mientras al otro lado todos los vecinos en pijama miran por tu mirilla... pero peor estuve yo con las mil historia que me había montado en mi cabeza...

Desde entonces no dejamos la llave puesta por dentro y no bebemos gintonic mientras vemos informe semanal...