Esta es una de esas series breves, sencillas y lineales que a todos gustan y enganchan por su simpleza, coherencia y único hilo argumental… ¡¡Y una ñorda!! Ojala!! Muy señor mío, ¿dónde nos hemos metido? ¿es que sus guionistas no fueron al colegio a aprender que una historia como dios manda tiene una introducción, un nudo y un desenlace? Pues no, deber ser que los elementos pensantes de Lost se quedaron en el nudo porque eso es lo que se nos hace a todos cuando vemos esta serie avanzando por el 152.335 episodio y aún sin saber qué significan los números que tan importantes fueron en la primera temporada: 4,8,15,16,23 y 42 (por si alguien se anima a echarlos a la primitiva)… ¡¡Ni con una enciclopedia virtual nos enteramos de qué está sucediendo en esa jodida isla!!, ¡¡y eso que llevamos viendo la serie años!!. ¿A quién le pareció complicado el misterio de Laura Palmer?
Situémonos: todo empieza con un grupo de científicos en los años 70 (los Dharma dream) buscando un chiringuito para experimentar: un centro de fuerzas magnéticas tipo el Triángulo de las Bermudas donde establecer una ciudad científica similar a la ciudad del Santander en Boadilla. Entre ecuaciones y péndulos de Foucault encuentran una isla paradisíaca en la que empezar a inventarse movidas sin respuesta y que para mas INRI se mueve en el espacio cada 72 horas porque sí.
Una vez encontrada se montan ahí un campamento de trabajo, se visten con horribles monos de trabajo, se protegen con una barrera de ultrasonidos, crean un campo magnético en toda la isla para no ser encontrados que se mantiene pulsando manualmente un botón cada 108 minutos (mierda de curro donde los haya), crean unas cuantas “estaciones” con preciosos nombres (cisne, orquídea…), se alquilan un submarino para ir y venir a los USA con nuevo personal y con gran cantidad de víveres que otra cosa no pero barritas de chocolate Dharma no faltan, y montan un microclima que evita que haya enfermedades… todo es ideal menos que allí no pueden reproducirse, hay una columna de humo que se carga a la peña y un grupo de “indígenas” (Los Otros or the hostils) capitaneados por un guapo Richarl atemporal con Kohl en los ojos y con ganas de liarla. O sino ¿por qué hablan en latín y tienen tratos con el ejército americano?. Estos acabaran con los cutres científicos y se harán con sus chiringos para montar en su campamento un parque temático con clubs de lectura, excelsas colecciones de CDs, pistas de padell, de beisball y un zoo particular con osos polares que no huele a mierda como el de la casa de campo… todo mucho más lúdico y currado.
Del proyecto Dharma no se sabe mucho mas: que hacen videos en Beta narrados por chinos y que tienen acceso a la rueda del espacio-tiempo, así que nos pasamos la serie con los flashbacks y los flashforwards de aquí para allá todas las semanas durante 5 temporadas hasta que a protagonistas, espectadores y madre de Bea les empieza a sangrar la nariz…
La luz empieza a verse cuando el paralítico calvo que dejó de serlo para convertirse en líder de un grupo de asesinos hasta entonces liderados por un espíritu que resulta ser el padre muerto de un médico borrachín aparece en Túnez, allá por donde Mayet perdió el mechero, tras haber movido la rueda del tiempo… ¿cómo te has quedao? Pues como todos, ¡¡muelto!! ¿Y que nos saca en claro? Que va a haber una guerra, los que siguen al Ben (un manipulador de ojos saltones que saltó a la fama cuando hacía de enfermero en Saw I) y los que siguen al Charlie (el típico suegro toca pelotas que aparta de su hija al cachondo del Desmond por no verlo suficiente para su Penny… push Penny, push!!). Los que naufragaron en la isla y luego se piraron tienen que volver para posicionarse, y entonces… dios dirá… sólo hay que tener una cosa clara: es posible que las anomalías magnéticas de la isla hayan provocado el desvío del norte magnético con el paso del tiempo, y así lo explicamos todo: es cosa de las fuerzas magnéticas… ¿y qué pinta la vieja en todo esto?

(lo más leido de coda, lo mas comentado, lo mejor del blog)