No solo porque llegaste a la escuela de Fama, a bailar!! (pobre Paula Vazquez que lo tiene que decir al menos1 0 veces al día) con un subido de tres pares creyéndote que todos se iban a rendir a tus pies por tu estilo tan personal y tus greñas moperas... tanto que te empezaste a chinar al ver como insignificantes como Sara ganaban la inmunidad mientras tú ni la olias... tal fue así que las culpas empezaron a recaer en tu compañero ya que tú no tenías mácula de error él era el que se había convertido en un lastre para alcanzar tu objetivo... el pobre Rafa al que empezaste a minar su delicada confianza en sí mismo baile tras baile, ensayo tras ensayo con el apoyo de profesores y jefes de estudio (¡qué pasa que por ahí nadie sabe lo que es hundir a una persona y las consecuencias que tiene reforzar la superioridad de una persona que no hace más que humillar!).No te odio solo porque nada más llegar buscaste el objetivo masculino mas b-boy y guapete para enrollártelo, ¿qué es una lider dancer sin un chico malo al lado? pero te salió mal la jugada y el Omar necesitaba seguir ampliando su gama de rollos en un reality show así que te pisó enrollándose con otra y tu mosqueada dijiste: "pues a por Cisco", no fueras a quedarte sola... pero el plan te salió mal y solo conseguiste hacer de Celestina para meter en lamisma cama a Ari y al Cisco para que se magrearan un rato... aunque tuviste la suerte de que Omar volvió a ti y tal y como te volviste a enrollar con él se lo dijiste a Eva para quedar guay con tu colega... tu querida colega...

No te odio solo por tus pintas de pallasita de un circo venido a menos, ni por tus camisetas sin mangas que enseñan los sujetadores de horrible bisón que calzas dándote aspecto de trabajadora de la casa de campo con playeras...

Porque te quejas de que hay dos grupitos y tú no haces más que criticar escindiendo mas el grupo, porque les dices a los demás que no se pongan delante cuando tú eres la primera y porque deberías estar con Gines, so bocazas.

Te odio porque por tu culpa Eva se ha quedado sin su pareja, una de las parejas finalistas (que tu no tenías), porque os ha importado una mierda lo que ella sintiera si es que era tu amiga, porque le has quitado lo que era suyo en vez de aceptar tu el reto de seguir para alante con un buen bailarín como Rafa, y porque has tenido el morro de darle un punto verde en el tribunal de la convivencia... tú si que sabes como manejar a la gente. Manejas a Rafa y haces de él un guiñapo. Manejas a Nito y le haces cambiar de pareja cuando él estaba bien, manejas a Eva y le haces creer que es tu amiga... y luego le dices a Nito:" tú calla, no digas que tu vienes a bailar que eso te queda prepotente... déjales que se les pase..."

Te odio porque Eva y Rafa están nominados. Pero espera a que se abran los télefonos y decida el público a qué pareja no queremos ver en la final... espera.


Al menos para mi, que este año no he ido ni a verlo.

Cuando eramos canis nos encantaba ir allí a los hombros de quién se terciara a escuchar la misma canción repetitiva de siempre. La fachada del Corte Inglés era gigante y ver a Guilliver allí delante impresionaba al más pintado, era toda una aventura, la aventura de la Navidad. Ahora te preguntas, ¿ha encogido el edificio o yo he crecido demasiado?

Pero es que la Navidad ya no es como antes, ni mucho menos.

El otro día nos pasamos por la Plaza Mayor y eso en apariencia sigue como siempre: los puestos cutres de belenes, las espumillones, los objetos de broma, las pelucas... la gente con las pestañas postizas de dos kilos que nunca sabré como coño se quitan sin que te arranquen las tuyas de verdad, los matasuegras, la gente haciendo su espectáculo callejero, los chinos con los objetos fusfuriscientes, los señores chupadores de pitos que simulan animales varios y te gritan al oido, los carritos de los niños... pero no todo era igual.

Uno de esos artistas callejeros estaba allí con un corro de gente generoso haciendo malabares con sus antorchas. En una de estas va a subirse a cuatro latas y un par de tablones cuando una de esas "Christmas victim" de peluca afro le empieza a gritar sus mejores deseos:
-que se caiga! que se caiga!
Los niños emocionados de poder intervenir en la actuación empiezan a hacer los coros:
-que se caiga! que se caiga!
Los padres tan felices de ver a sus niños contentos... y el malabarista que empieza a perder la concentración se dirige a la chica-afro:
- callate borracha!
la otra que sigue:
- que te caigas!
- no eres borracha, eres tonta!
- que te caigas!!
la gente enfurecida abucheando al chaval que no puede encender las antorchas, que se cae de las latas, que pierde la concentración... y al final que decide que no necesita el dinero, que ya ha juntado un montón y que pasa de acabar el espectáculo. Se sube a las latas, hace los malabares sin el fuego y demuestra su pericia a todos. Ya por orgullo.

La gente comprensiva le da sus euros, y la chica afro un poco entre risas y medio acojonada va a darle su dinero, en esto que el street artist le dice que no quiere su dinero, que primero aprenda a respetar a la gente que está trabajando...

Joder como han ganado los espectáculos callejeros, mucho mejor que Cortylandia, no jodas.


Ayer fuí al teatro.

Es suficiente para crear un post porque hace años que no voy, normal. Si no es gratis no voy pero esta vez fue por una causa mayor, y es que el protagonista, el artistazo de Vicente, es un gran amigo mio del colegio, jeje. De esa gente que conoces cuando aun no tienes uso de razón y se queda ahí como amigo de parvulitos, y de COU, y de todo, y que siempre sabes que acabarán haciendo de asesino en una obra de redentoristas y monjas dóricas...


Pero esto no significa que sea parcial con su obra, nada mas alejado de la realidad...

La obra tenía un fin social o no se qué, pero no lo supieron explotar porque la peña se pensaba que los sobrecitos vacíos que daban a la entrada era un regalito para guardar sellos o colecciones de billetes de metro.
Si digo que el "director" tiene cosa de veinte años, os podéis imaginar los diálogos:
-mari, vengo del partido de la facul, puf, pero he ganado
-jo, pues yo me pongo profundo con la imagen que dan las revistas de hoy en día de la juventud española...
-no me digas? pues donde vamos esta noche?
-
me voy a duchar
muy a lo Crepúsculo: sin sexo duro. Bueno, salió un tabletilla de chocolate de 17 años, que siempre es un buen reclamo porque siempre habrá mujeres maduras de 33 con ganas de ver mas (no quiero dar nombres pero es una flor que se deshoja y se cuentan los pétalos)...
Un aroma de adolescencia desaforada, de hormonas y torsos desnudos enmascarado con un velo de profundidad de textos que no se entendían si no hacías un buen comentario de texto con ellos... pos uno, no?.

La seriedad que necesitaba la obra la ponían los personajes de Vicente y Carmen, poco explotados a mi gusto cuando ellos eran el hilo argumental y el peso de la obra. Su director, el Damian no los supo aprovechar lo suficiente, prefirió dar mayor importancia a los 5 adolescentes de diálogos superfluos y cachas al aire.
Estábamos ante un crimen sin resolver(¡con todo lo que podría haber dado de sí!), una mujer atormentada por no poder contar la verdad y un atractivo hombre maduro que da la espalda al público mientras juguetón asusta a su nuera... jeje, que morbo se podría haber sacado de ahí, que buenas cortinas tenía el teatro...

Una obra para pasar el rato, ovacionar a los colegas y reirte de los textos, pero nosotros lo hubiermos hecho mejor, la factoria "in the top"al poder.


Si eres de los que tienen miedo a las películas de vampiros, no te preocupes, sólo sentiras esa emoción de acojone en el momento en el que estés en la taquilla y te soplen los 7.20 pavos que vale ya el lujo... tela.

Hace tiempo me regalaron el libro del "Crepúsculo".
Para mi un libro es entretenido cuando estoy deseando ir a currar para abrirlo en el metro y descubrir como avanza la historia que dejé la tarde anterior (lo de desear ir a currar en una licencia metafórica que me tomo yo porque me da la gana, jeje), me refiero a un libro que despierta el interés por ver como avanza.

Cuando empecé este me quedé embobada en la historia de amor de una adolescente intimista que se siente desplazada del resto de su generación que conoce a un tio lleno de polvos de talco al mas puro estilo de Dylan en Sensación de vivir al cual le repele su olor por las ganas que tiene de jamarsela... la historia no sorprende mucho porque en la contraportada ya te cuentan que el pive es un vampiro y que la quiere en plan gastronómico más que romántico.

Está claro que lo que me enganchó es el romance adolescente y comercial que tiene el libro, que más quisiera Danielle Steel con lo chavacana que es. ¿Pero que tienen que ver los vampiros con todo esto? pues poco la verdad. La gente que ama el genéro ha de estar escandalizada... ya que es un recurso barato para darle algo de originalidad a la historia. Hacernos creer que el prota a la luz del sol lo único que hace es lucir como una lámpara del todo a cien de esas que hacen los chinos pues no es muy creible.

Pero bueno, ¿que mas dá? tú te lees el libro y lo disfrutas, que los vampiros son vegetarianos, te lo crees, que lucen como si tuvieran ciritiones, que los vampiros viven con los humanos y en su casa tienen una cocina de la ostia made in Ikea, que van al instituto y se graduan doscientas veces, que leen el pensamiento, tienen premoniciones y manipulan los estados emocionales de los humanos... bueno vale, no hay que ser pejigueros, que mas da que las etapas de la mitosis no se vean en 5 segundos, ¡¡es un libro!! pero ay de tí si pasas del crepúsculo a la luna nueva... ahí se acaba la magia, menudo coñazo.

No sé como será al final, pero de momento es bastante lento y nada intrigante porque no pasa nada, ni siquiera se inventan cosas nuevas que puedan hacer los vampiros o los hombres lobo... pero no perdamos la esperanza, que son cuatro libros y creo que puede suceder de todo, que para eso es literatura fantástica, no?