Es el título de un cuento de Edgar alan poe (autor depresivo y yonkie donde los haya), en él cuenta algunas historias de gente que fue enterrada en vida, uno de esos miedos que tiene todo el mundo. Bueno, todo el mundo o el que como yo vio de ñaja aquella peli de Hickhoch en el que un preso traza un plan de huida con el enterrador de la prisión: queda con él en que le entierre con el siguiente preso que fallezca y que acto seguido le desentierre para escapar de una puta vez de la asquerosa y maloliente cárcel. La escena final es del pive despertando en medio de la oscuridad, consciente de estar acompañado y bajo tierra, dando golpes a al tapa del ataud pelín agobiado, cuando de repente coge un mechero e ilumina a su tétrico acompañanate para ver que es el mismo enterrador...

Una de las historietas de Edgar trata de una mujer de alta alcurnia en edad de merecer enamorada de un pobre estudiante guapísimo y con un polvazo del quince. Cuando el tio buenorro le ofrece matrimonio la tía interesada le dice que se lo ha pensado mejor y que se va a casar con un pollo saturado de pasta y linaje que le va a hacer la vida más comoda y tal, y así es que le deja todo tirado y con un buen calentón.
Bueno, pues su matrimonio se convierte en una mierda, el tio la maltrata y la convierte en una zorrilla infeliz... hasta que un buen día se muere de pena. El pobre estudiante al enterarse decide ir a revolver su tumba para arrancarle un mechón de pelo (yo flipo).

Cuando intenta cortarle las greñas a punta de cuchilla oxidada no puede evitar darle ciertos cabezazos a la novia, (es que la cuchilla corta fatal), hasta que la tia abre los ojos, imagino de muy mala ostia (que si jode que te levanten de al siesta, que te resuciten debe ser la caña del malestar), se la engancha, le hace el boca a boca y se pira para las américas ande son felices (que yo la abría mandado a tomar por culo, la muy zorra...). A la vuelta, 20 años despues todo el mundo les reconoce pero nadie puede romper ese amor, ni la muerte...

Y bueno, piensas que no son más que historias de ciencia ficción pero es cierto que una vez muerto exigen 24 horas de reposo del cuerpo por si le dá por revivir... ¿y ese rumor urbano que cuenta de una joven que falleció y estando en el hospital un celador u enfermero necrofílico se la trajinó y para sorpresa de ambos a dos ella volvió a la vida...? yo he oido que la familia estuvo muy agradecida con el depravado y que todo fue alegria por su heróico acto... cágate lorito.

Un amigo mio estuvo haciendo la mili en los sótanos de un hospital militar a las ordenes de un cirujano forense que se pasaba el día haciendo autópsias... a él le tocaba llevar los muertos desde el sótano al tanatorio por unos túneles oscuros, grises y húmedos cuya iluminación era bastante escasa... cuenta que más de una vez había visto como los cuerpos de los cadáveres echaban el aire que les quedaba incorporándose lévemente de la camilla... para alegria suya que se bufaba in situ... o que llevando las camillas con el fiambre tapado con una sábana corriendo a todo meter por el puto pasadizo tuvo que pararase a colocar el brazo del pive que se había salido... no se a vosotros, pero me toca a mi ir con la camilla y me hago insumisa pero ya.



Esto no puede ser... hoy que no tenía nada que hacer había organizado una fantástica tarde de pseudocompras, de esas en las que te dedicas a mirar todos los escaparates que pillas y todo te parece hermosísimo... hermosísimo hasta que misteriosamente vas un día con la idea de arrasar y todo te parece una mierda...
Y es que tengo que comprarme unas sandalias nuevas que las mias naranjas se me han roto. Después de cuatro fantásticos años en los que he disfrutado cada vez que las miraba, (aunque no tanto cuando las olía) el otro dia cuando iba andando por el carrefour sentí un ligero frescor veraniego en los pinrreles fuera de lo normal... se me había descosido media suela y ya sentía el frescor del terrazo en pleno pie. Después de casi un lustro tengo que deshacerme de ellas, con el cariño que les he cogido... joder, que es casi cuarto de vida mia (las ganas... jajaja). Fíjate si las añoro que les hice una foto en La Palma y la pienso enmarcar... que sí (véase recuadro superior izquierdo).

Y eso, que he cometido el tremendo error de conectarme un rato y mirar un par de foros y tal, de escribir un poquito ahora que hay poca gente y enseguida te lo lees todo... pero me he liao, me he liao, me he liao... y claro, luego tienes que revisar los correos, responder a no se quién, mirar esa página que llevas una semana pensando en ella.. y claro, entre esto y que mi ordenador es una chatarra a manivela de 1997, pues se me ha pasado la tarde.
Lo de mi ordenador es para abrir un blog aparte... no se lo deseo a nadie la verdad, un sufrimiento de vida para alguien tan súmamente impaciente como yo. Las páginas tardan eones en cargarseme, la gente no se lo cree pero es que dispongo de dos gigas que ya andan a tope (sólo con el office 98 y el irc, lo juro), una memoria ram totalmete obsoleta y caducada, una velocidad de 200 mhz o como se escriba y 13 virus a mis espaldas que no salen ni con amoniaco. Con todo y con eso, gracias a dios hace poco pude deshacerme de tres troyanos y otros 18 virus distintos, más una página porno que me salía siempre que abría el explorer de unas chicas de mirada sucia que al final terminaron cayendome simpáticas de tanto verlas con el culo en pompa... cosas de la costumbre y el roce virtual de cada día.
Pues eso, que tenía mas de 30 virus y eliminé todos los que pude aun a riesgo de perderlo todo, me daba igual, me salían mensajitos de: "¿estas segura que quieres borrar, mira que luego es un archivo pa escribir y te lo puedes cargar y a ver ande rajas luego?...", pues me dió igual, me cargué todo lo que pude y aun así sigue siendo una mierda a pedales. Cuando la gente tiene una conversación foril yo siento un retardo de minutos. Mi desesperación llega a tanto que a veces he pensado volver a comprar sellos para acabar antes con mi agonía...

Total, que he perdido toda la tarde y no he hecho nada de provecho... bueno sí, he hablado con gente que no conozco de nada pero que desde hace ya más de un año les cuento mi vida, obra y milagros y que cada día les tomo más cariño, sí soy un poco friki, y además creo que voy a ir por el pegamento de contacto y arreglarme la suela...


En esta época del año es muy normal que el tema de conversación predominante sean "las vacaciones" habidas y por haber de todo ros. Cuando acabe septiembre habrás revivido los viajes de todo con el que te cruzaste en verano mientras ibas o venias de currar para levantar el país porque a ti sólo te dan 15 días de mierda y no tienes pasta ni para amortizarlos... y a veces piensas "joder, que envidia más mala" y otras: "madre mia, ¿cómo puede haber alguien que se sienta realizado y feliz de la vida por bañarse de noche en la manga sólo porque el agua está calentita... ¿¡no te dás cuenta de que es por efecto del acumule de todos los meados del mediterráneo!?"

Y qué distinta es la gente, y qué de posibilidades tenemos para descansar... ayer una conocida nos contaba que está currando en agosto haciendo sustituciones para luego pulirse toda la guita en un viaje a Malta (yo de este país sólo conozco ese fantástico partido en el que les metimos 12 goles, gracias a ello sé que existe), pues cuando se lo comenté a mi "amiga A", esta puso el grito en el cielo entre asombrada y asqueada y yo, tonta de mí, le dí carrete al preguntarle si había estado allí...
Pues sí, resulta que Malta es un país sin arte propio porque las cabinas de teléfonos con como las de Londres y te pueden robar por la calle. Ella lo sabe muy bien porque hizo un crucero en su luna de miel . Uno de esos de 15 días en los que a fin de cuentas te pasas 10 navegando: enzulada en un camarote de tres metros cuadrados, viendo exposiciones para la cena de esculturas con frutas exóticas, disfrutando de las figuritas que te hacen las de la limpieza con la toalla todos los días.... donde conoces a parejas encantadoras de recién casados como la tuya y de las cuales ya nunca te podrás deshacer porque una mirada amistosa y la pregunta de: "¿de dónde sois?" sentenciará tus desayunos, cenas y demás ocio en el viaje... y el resto de los días los pasas corriendo con la lengua fuera de país en país con la cámara digital que ahora también dispone de vídeo.
Así que Malta fue una mierda, pero Mónaco sí que mola. ¡Qué vistas!, ¡qué casas!, ¡qué de fotógrafos en la puerta de la guarderia de los hijos de Estefanía! y lo mejor de todo, sin lugar a dudas, es el casino... tienen unos retretes que cuando tiras de la cadena sale una especie de esponjita en la parte superior que va limpiando muy elegantemente las posibles glamurosas zurraspaillas de la jet... son cosas que sólo puedes ver una vez en la vida y claro, merecen la pena.
También estuvo en Túnez, no le gustó, pero claro, ella no llegó a estar en ningun complejo hotelero allí, que dicen que son la ostia, por lo tanto no puede opinar, pero sí vió los pueblos blancos esos que ahí y total, los puedes ver en Córdoba fácilmente...


Y luego me acordé de mi "amiga B" que el año pasado estuvo en Marruecos con un amigo y una furgoneta C15 blanca. Cuando volvió no traía nada suyo porque todo lo había cambiado por ahí, hasta las zapatillas de andar por casa (se las cambió por un brazalete de plata precioso a un bereber que les ayudó un día que les pilló una tormenta del desierto de esas que te borran la carretera y te ponen los cojones de corbata), unas zapatillas que le venían muy bien si tenemos en cuenta que tuvo que dormir en hostales de la zona donde para mear o giñar sólo tenía un boquete en el suelo y su habitación la compartía con un par de familias de cucarachas... se recorrió toda la costa, habló con chavales árabes (incluso se ligó con uno de ellos que le faltaba un diente pero era guapísimo) se dejó tocar el culo por las calles saturadas del zoco, bailó con uno de ellos en medio del bullicio en uno de los espectáculos callejeros, se metió en bares donde nunca antes había entrado una mujer...
Y es que la gente es muy distinta y cuídate mucho de recomendar viajes a nadie.


En un mundo podrío y sin ética, a la gente sensible sólo nos queda la estética... (Makinavaja)

Para los impresionistas uno de sus principales problemas pictóricos era retratar personas a la luz del sol. Siempre tratando de captar el instante, la alegría bohemia de la pequeña burguesía, la representación del mundo de una manera espontánea y directa, la impresión de la imagen fugaz en unas cuantas pinceladas de color.

Bueno, pues aquí está semidesnuda una tal Anna que Renoir retrató en el jardín de su estudio y que posteriormente presentó en la segunda exposición de los impresionistas. Es una imagen plagada de puntos de luz, detalles violetas y verdes de sombra producto del ramaje que la rodea.
Cuando lo ví por primera vez me quedé un buen rato mirándolo.
De siempre me ha parecido espectacular que ciertos brochazos de colores vivos y en principio totalmente irreales que jamás asociarias al objeto que representan, en conjunto consiguieran el efecto de una realidad tan viva y tan sorprendente. Es lo que más me llama la atención de la pintura, y en su época éste fue uno de los cuadros más criticado por eso mismo.
Y mientras unos lo describen como si la modelo fuera un flor que se quiere desprender de los arbustos que la protegen, como saliendo del mar cual Afrodita; fusión perfecta del desnudo con la luz y la naturaleza... otros dijeron que el torso de la mujer no era más que un amasijo de carne en descomposición, con motas verdes y violetas que denotan el estado de completa putrefacción de un cadáver...
(éste último habría encontrao trabajo de colaborador en crónicas marcianas de fijo!)