El hecho de que empiece fama me ha hecho ver lo mayor que me he hecho en este tiempo.


Ya cuando veía fama a mis treinta me hacía mucha gracia las pintas que llevaban... siempre iban una pierna con el pantalón remangado hasta la rodilla, y la otra no, una manga remangada, la otra no. Asimétricos y desiguales, rollo gorras a saco, cadenas y pañuelos, camisetas de tirantes gigantes por encima de los tops ellas, a pelo ellos... era una estética particular, joven y de gente creativa que necesita expresarse por encima de todo.

Pero aparte de la estética, lo que mas me llamaba la atención allá por el 2008 era que esta gente lloraba con todo. No eran como en otros realitys que iban de víctima y tal, no, estos lloraban por gilipolleces, pero de verdad, porque eran gente muy sensible. Tras unas cuantas ediciones, y volviendo a la de 2018 me doy cuenta de que es algo intrínseco del amante de la danza y me fascina el tema.

Ahora han pasado 10 añitos y vuelve el formato. Se mantiene la dinámica y la presentadora. Bien. Han cambiado los profesores que ahora son todos muy internacionales, los técnicos, el regidor (ya era hora), el escenario, el lugar de los ensayos... El programa se graba en un vieja nave industrial y podría estar perfectamente en el polígono de Alkorkón. Le han echado una mano de pintura a los ladrillos y le han calzado tres grafittis cutres. Por mucho foco que tengan ahí hace un frío de miedo con esos pedazo de techos, cuando ves a los profes con el plumas puesto en tu mentalidad de madre saltan todas las alarmas... Los alumnos vienen todos con formación y los confundes con los profesores, mal. No eres capaz de ver si avanzan o no porque a la primera se quedan con la coreo y todos saben lo que son unas extensiones... así no tiene gracia.

Pero lo peor de todo el programa es que ahora no existen estilos... estamos en la era de la fusión. Ahora no nos enteramos una kk de qué están bailando y no distingues la coreografía de un profe del otro... los profes se expresan un poco como el culo y no te enteras del nodo. Yo necesito una introducción a los estilos nuevos porque me he quedado estancada en el jin jazz, el clásico, el street dance y el funky. Ahora son contemporáneo electro popping underground, jerk comercial, k pop hardstep... porque esto va de hibridación, y si pides explicaciones es que no te enteras.

Al tema, el lunes les veo dar clase con el profe y el ayudante y en esa fría nave gris inhóspita y lúgubre... y me fijo que la ayudante lleva una blusa de cachemira perfectamente planchada con un vistoso estampado de flores marrón y rosa metida por dentro de su chandall Joma azul marino con rayas blancas laterales junto con unas playeras que seguramente valgan mas que todo lo que yo llevo puesto ahora mismo... yo la observo y me pierdo la clase, anonadada. Al poco, una de las profes da su veredicto después de una actuación: es bajita, lleva un rollo andrógino muy moderno, y me calza unos lupos redondos que le ocupan toda la cara, exageradamente circulares y con montura de metal redonda, dorada y brillante. Ni la escucho, me deslumbran sus focos.
Acaba el programa y hay actuación con una pareja de moda que se hacen llamar "Delaporta". La tía canta con media camisa fuera y la otra por dentro del pantalón (esto ya es muy antiguo, lo llevaban en el 2008) y baila dando saltitos. Detrás suyo, un tío oculto por una mesa libro gigante con un ordenador hace música... Yo miro, y busco a la banda, ¿la guitarra? ¿la percusión?, no hay, es un sintetizador en una mesa de cocina... 

Me doy cuenta mientras salen los créditos que en esta hora no he visto el programa porque me he quedado hipnotizada por la estética y mis estereotipos...es inevitable, ya tengo cuarenta. Hay cosas que escapan de mi raciocinio y si antes las veía sin mas, ahora las cuestiono según su utilidad y coherencia con mis ideas, y yo que creí que un día fuí transgresora, ¿en qué he quedado?... No lo se, pero me encanta Fama a bailar!!


Hace cosa de 25 días me propuse hacer un cuento, y dicho y hecho. Os contaré como ha sido el proceso.



Un buen día, empiezo a comentar con mi colega Elisa que hoy en día los cuentos que hacen para niños suelen ser una mierdaka. Ambas decidimos que nosotras lo haríamos mejor... una noche de estas de calor supremo me viene a la mente una idea, al día siguiente me voy al Tiger y pillo un taco de hojas de acuarela de 300 gr por 8 pavos. Mi primer error.

Si vais a dibujar en acuarela, buscaros un papel que aparte de grosor (para poder manejarlo bien por ambos lados sin transparencias y sin que se combe) que tenga buen acabado. Idos a una tienda especializada, tipo La Riva en Tribunal, y compráis algo de calidad que no le salgan pelotillas cuando frotéis un par de veces con el Pentel Brush... lo compráis en gran tamaño (din A2) y vosotros mismos lo cortáis, os ahorrareis una pasta. Si lo vais a encuadernar vosotros (como he hecho yo) hacer cuadernillos finos para luego coserlos, no tardáis nada y queda mucho mas mono.

Os agenciáis unas acuarelas y unos rotuladores acuarelables. A mi me gustan mucho los Tombow, pero bueno, para gustos, los rotuladores... Los uso para perfilar lo que mi pincel no puede, además da mucha viveza porque los colores son más intensos que los de las acuarelas normales. 

PLANIFICACIÓN. 
Os cogéis un cuaderno o cuadernillo de las hojas que queráis en blanco, en mi caso unas 40 contando guardas, hoja de respeto y demás... y carilla a carilla vais poniendo un boceto cutre de cómo sería el díbujo, donde iría el texto y si lo tenéis, el texto tal cual. Si tienes pensado que la ilustración sea de una cara, de una cara y parte de la otra, de las dos, que esté arriba, abajo... todo eso. A mi lo primero que me vino a la mente fue el texto, con rimas fáciles que son pegadizas y a los enanos les encanta, luego en función de ello fui haciendo los dibujos. Algún dibujo me hizo modificar el texto nuevamente, pero es que ante todo hay que ser flexible y dejar que la idea fluya... jaja.
Si no tenéis ninguna idea brillante en la cabeza pensad en algo que inquiete o atormente a vuestros hijos, algo que vosotros queréis decirle sutilmente, algo que queráis que aprenda o directamente, un cuento que os guste mucho a vosotros, versionarlo, metiendo a vuestros vástagos como protagonistas... Pensad que hay cuentos mierdas por ahí que se venden a saco... seguro que el vuestro es mucho mejor que la media, porque por lo menos estará hecho con ganas.

REALIZACIÓN
Cuando ya lo tienes todo organizado y te parece que está redondo, a dibujar. 


Primero tened bien claro los personajes. Dibujarles siempre con la misma ropa y colores. Con algo característico: una flor en el pelo, unas pestañas particulares, algo!. Está claro que yo no soy ilustradora, y así ha salido, que en cada página el tamaño de la cabeza o la longitud de las piernas de mis protagonistas iban cambiando, pero no pasa nada, porque el cerebro que es muy listo ve la continuidad en los rasgos que siempre se repiten.

Por error o acierto le dije a mi hijo que le iba a hacer un cuento, así que él me contestó que cuanto iba a tardar... como la presión de un jefe le tuve tras mi chepa día y noche diciéndome que para cuando lo tendría... así que me dí caña.

Cada día miraba un poco en Internet las posturas de mis personajes o paisajes que iba a hacer en mi cuento para practicar el boceto en otro cuaderno distinto... al principio hacía bocetos de todo, pero luego ya pasé a dibujar directamente en el papel de acuarela, total, yo soy mas bien pasional y lo que me sale a la primera suele ser lo mejor... pero entiendo que la forma adecuada es practicando antes. Como la interpretación de una melodía, cuanto mas practiques, mejor.

Tampoco os agobiéis mucho, yo al final hacía los dibujos con demasiadas ganas de acabar y eso se nota, daros un pequeño descanso si lo necesitáis.

ENCUADERNACIÓN
Una vez finalizados los dibujos tuve que irremediablemente que adaptarme a la no planificación inicial. No tenía cuadernillos, sino hojas sueltas, así que les hice agujeros en medio, de los de toda la vida y los até con hilo de cáñamo sueltecito para que se pudieran abrir 180º. Eso era para mi muy importante, que se pudiera ven las ilustraciones que ocupaban las dos caras perfectamente.
De tapas usé unos cartones de mis paquetes del Amazon... (tengo bastantes) que recorté adaptando al tamaño que yo tenía. Las pinté con témpera y dibujé mi portada con uno de los dibujos interiores...luego la forré para que no se me deteriorara mucho con el tiempo.

Para unir el cuadernillo de dibujos me hice unas guardas con papel adhesivo de color y boilá! Cuento al canto. No os podéis imaginar como mola la sensación de ver a tu hijo flipando con un cuento en el que sale él, su juguete favorito y su perro... es tan emocionante, que su hermana ya tiene otro!
Animo a todo el mundo a que se lance, porque en realidad no cuesta tanto y lo puedes guardar para toda la vida, y tampoco hace falta saber dibujar si lo haces ganas y con ilusión.



Hay un género literario que hace mucho tiempo que no tocaba y en el cual ahora mismo estoy mazo sumergida. Es el de los cuentos infantiles: algo que dejé de leer a los 10 años para pasar a una etapa más madura de Barco de Vapor y la Abuelita Opalina, y que como todo en esta etapa de mi vida, me vuelve, lo quiera yo o no.

Empiezas con la literatura asociada a texturas y colores: libros con cachos de pelos o trozos de pana para estimular a tu bebé, pulsadores de plástico que suenan a bocina, agarradores pegados a las hojas de tela o etiquetas gigantes que siempre acaban llenas de babas... vas cambiando a cositas de animales con sus onomatopeyas, historias inverosímiles para convertir un orinal en un objeto de deseo, lecciones sobre los monstruos que no lo son o dragones que se bufan con purpurina...

En cada momento, cada etapa que va pasando, no lo dudes, tu hijo siempre va a tener claro qué es lo que le gusta y qué no.
Porque él no está condicionado con lo que se supone que es lo mejor según el blog de tendencia serpadreschulis.com. A él le apetece volver a leer un cuento que le ha llamado la atención tooooodas las noches o directamente se pone a hacer sombras chinescas mientras tú estás en plena representación teatral doblando a los personajes, simulando las emociones en cada uno de ellos, modificando las voces e intentando gesticular sin que se te caiga el ladrillo que tienes apoyado en las piernas.

Y mi pregunta es: ¿en qué nos basamos nosotros los padres a la hora de elegir un cuento?. 
Pues bien, después de hacer un profundo estudio por las redes, pasar varios test a padres de distintas clases sociales e investigar por hemeroteca... los factores más influyentes a la hora de tomar una decisión son los siguientes:
  • que tengan unas ilustraciones preciosas
  • que no haya que explicar nada al niño (la excusa sino, es que no está adaptado a la edad del niño, pero en realidad es que pasas de complicarte)
  • que sea vistoso y grande, ande o no ande
  • que tenga un mensaje profundo e intensito
  • que rompa con los estereotipos, si es feminista mejor que las tías compramos mas cuentos
Estos serían los elementos clave. Si los juntas todos te sale el libro perfecto, pero esto es chungo. 
Las editoriales tiran más por la primera opción y la tercera, y así te encuentras unas mierdas bien gordas envueltas en un papel celofán de colores monísimos. Unos truños espectaculares que no dicen nada. Al fin y al cabo la ilustración es lo que mas se ve cuando hojeas un libro en la tienda antes de comprarlo.

Muchos libros, a mi entender, son ideas interesantes que no llegan a ninguna parte, buenas intenciones que se quedan en nada. Crean expectación, los vas saboreando poco a poco, te emocionan y luego, de repente, se desinflan... rollo Lost para que me entendáis.

Últimamente veo que se llevan mucho los de emociones. Todos los padres de hoy en día somos mazo conscientes de que hay que educar la empatía, autoestima, tolerancia a la frustración, identificación de emociones, escucha activa... para tener hijos felices que se sientan plenos (me rio yo... esto da para otro post). 

En todos los blogs de papis enrollados te recomiendan todo lo que hay, sin ninguna crítica de nada. Todos los libros son maravillosos y preciosos, así te enlazan al libro en la página de Amazon y te cuentan lo interesante que es con un par de fotos de como son las ilustraciones... Si tienes tiempo, ya metidos en esta página de compras puedes leer los comentarios que ha dejado la peña, es lo mas fiable que puedes ver porque ningún libro le gusta a todos, ninguno, es genial. Y es que hay que tener criterio porque con el temita hay unos cuantos que se están haciendo de oro vendiendo colores y poco mas. Como en todo hay mucho vende motos. 

La prueba fehaciente de que hemos triunfado en la compra de un cuento interesante es la cantidad de preguntas que tu hijo te hace sobre el transcurso de la narración y si le surgen similitudes con que le acontece en su vida real. Seguramente no existe el libro perfecto, pero los hay que se acercan, y nunca te puedes fiar del todo de la opinión de la mayoría porque tu hijo también tiene su idiosincrasia. 

Con todo esto he llegado a la tremenda conclusión de que yo también puedo hacer un cuento, el texto intensito, que no llega al tamaño de un post siendo frase por página doble, y las ilustraciones, con unas acuarelitas y un cartoncito, si me pongo. Si te pones a mirar quiénes son los autores no tienen ningún rasgo específico, no han estudiado psicología ni tienen un master en coaching, son peña que tienen un idea buena o mala y la llevan a la práctica, pues yo también quiero!... ¿a que me atrevo?


Si te compras un ukelele porque te apasiona el sonido que tiene todo es mucho mas agradecido que cuando te compras un ukelele porque es un instrumento de cuerda manejable y fácil (joer, solo tiene cuatro cuerdas y los trastes son abarcables sin cejilla) y ante todo, muy asequible económicamente. 

Las decepciones te van a llegar cagando leches si eres una petarda como yo a la que no le vale con tocar unos acordes, sino que quieres ir de cabeza a una orquesta de Parla de solista, que para eso estás estudiando solfeo como una perra, aunque no hagas los ejercicios. 
Es entonces cuando empiezas a ser consciente de que con las tres primeras cuerdas lo tienes todo hecho, la cuarta te sobra, es mas de lo mismo. Y para colmo cuando sacas las partituras por internet empiezas a ver notas que se te salen por debajo de los cuatro espacios y las cinco lineas y que empiezan a bajar, y a bajar y te empiezas a cagar en todo, y encima te pasa hasta con partituras específicas para el ukelele... ¿pero que invento es este?

Lo cierto es que yo estaba un poco a disgusto con mis sonidos agudos, un poco estridentes para mi oído si es que tengo, y mi falta de graves. No hacía mas que subir tonos a las canciones (como buenamente podía) como si fuera una Mariah Carey en sus tiempos mozos, para meter esas notas pródigas en el corsé del pentagrama... y encima me sobraba una cuerda, (y eso que son pocas), ¿que había hecho yo para merecer esto?. Pues no lo se, pero una noche de finales de marzo se alinearon los planetas del Trappist-1 y cenando una pizza escasamente regada en lambrusco alguien me dijo: "según pone en internet el ukelele tiene la opción de tener un sol bajo en vez del que tienes, tendrías tres notas mas". Yo me quedé pensando. Al día siguiente ya estaba encargando una G Low para Ukelele de la marca Ágila serie roja en la página de ukecosas por menos de tres pavos... 

No es que hubiera grandes opiniones al respecto, por lo que deduje que era un poco sacrílego lo que estaba haciendo en el mundo del ukelele, pero según mi Lurch esto lo hace ella con su guitarra, así que sin remordimientos. 

En una semana junté a un equipo de especialistas: una cellista experimentada y una siniestra restauradora que junto con una psicóloga de tendencia conseguimos hacer el cambio perfecto estética y armónicamente de una cuarta cuerda de ukelele... ahí es ná.

Así que ahora estoy adaptándome a este cambio. De repente es como si estrenara instrumento porque esto cambia totalmente lo que tenía aprendido. Ahora puedo bajarme las canciones en el tono original, sin armaduras ni polladas, puedo usar mis cuatro cuerdas y ya no tengo ese sonido agudo mal tocado taladrándome el cerebro... si bien es cierto que cuesta un poco afinar esta cuerda divina, ya estaba avisada que tenía que asentarse y hacerse amiga de las demás, que le diera una semana... 

He de reconocer que estuve muy preocupada pensando que mi afinador electrónico no la iba a detectar a cambiar la octava pero por misterios de la música que yo no alcanzo a entender, los afinadores y Bea discriminan la nota independientemente de la octava que estén... maravillas de la vida que nunca entenderé aunque acepto de buen grado. 



La NASA descubre un sistema solar nuevo con 7 planetas orbitando alrededor de una enana roja, y yo me pregunto: ¿y qué?

Está todo el mundo revolucionado con el hallazgo, y a mi me parece la caña el tema de que el ser humano sea capaz de contar planetas a 40 años luz, de calcular su diámetro y su masa, y con ello su densidad y composición. Me flipa. Igual que me flipa que muchas veces no vea mas allá de su nariz, pero bueno, el tema es que aquí veo mucho alucinado de la vida.

Esta estrellita se descubrió hace casi un año y se pensaba que eran cuatro planetas los que orbitaban, ahora han visto que son 7 y del tamaño de la Tierra, que es lo que sorprende, algunos rocosos y en la zona habitable de la estrella, con temperaturas entre 0 y 100ºC y que seguramente tengan agua... seguramente tenga agua, y atmósfera, y un campo magnético, y vida, y terreno edificable. Y para que te hagas una idea ya te van poniendo esta foto:


Una foto en la que te puedes imaginar en tu barco velero, en ese atardecer rojo, con la línea de apartamentos después de la línea del cielo y el mar.... Todo muy bonito, pero vayamos al dato.

El solecito este: Trappist-1 solo tiene el 11% del diámetro del sol y el 8% de su masa... es decir, es una cagarra. Si el sol se va a extinguir en 4.000 millones de años, entonces a la estrellita esta ¿cuanto le queda? no es por ser agorera pero si le quedan 400 millones de años, ya vamos mal de tiempo para colonizarlo, que es lo que estamos pensando todos. Llegar allí en las naves, poner la bandera del Trump de turno y liarnos a explotar sus recursos requiere su tiempo. Y eso si no pensamos que nos aniquilaremos a nosotros mismos mucho antes como especie...

Se puede pensar, ¡qué exagerada!, ¿yo? nunca.

Dice mi amado Hawking que él confía en que en unas décadas se puedan recorrer 4 años luz en 30 años. En este caso serían 40 años luz los que nos separan de este sistema solar nuevo, por lo que tardaríamos 300 años... pero claro, con naves del tamaño de un chip de ordenador, A Steve se le olvida decir para cuando naves del tamaño de una nave que pueda transportar los andamios, carretillas y el cemento que vamos a necesitar allí, no se si me explico, que no tenemos mas de 200 millones de años para disfrutar de estos nuevos planetas... Es evidente que nosotros no podemos viajar a la velocidad de la luz mientras tengamos masa, es un detalle sin importancia, pero que está ahí.

La solución: el agujero de gusano. Esto ya lo hemos hablado, es un atajo en el tiempo para llegar a cualquier lado del universo cuando no tienes mucha paciencia... así que lo que deberían ponerse a investigar como locos es dónde están esos dichosos boquetes espaciotemporales y como atravesarlos sin salir churruscados, que se acaba el tiempo del sol y aún no hemos sido capaces de demostrar la existencia siquiera de los agujeros negros más que teóricamente, y es que otra cosa no, pero teorizar y criticar, nos encanta.

Ya me estoy viendo como los de V, pero esta vez los lagartos somos nosotros...


Esta tía no tiene ni guarra de
tocar el Ukelele, se le ve a
la legua
El rasgueo y el punteo son dos técnicas independientes o complementarias a elegir, aunque yo estoy en una fase que ni lo uno ni lo otro.
Dicen que la primera crisis del ukelelista nobel es el rasgueo, para mi, que voy muy adelantada a mi tiempo, ya es la segunda, que la primera fue la afinación... y ahora mi problema básicamente es que me cuesta mantener el ritmo y que luego, no se cantar. 
Bueno, y que si me pongo a cantar ya sí que no me concentro con las manos...  

Esta imagen la pongo porque la guitarra es chachi,
y porque me parece super fácil--->

Con el rasgueo (strum), que consiste en rasgar más de una cuerda cuando pisas varios cuerdas simultáneamente (acorde), básicamente lo que haces es marcar el ritmo del compás al que te tienes que adaptar, que suele ser un 4/4, un 6/8... El numerador indica las fracciones: los tiempos, y el denominador la figura que está incluida en cada una de esas fracciones. En un 6/8 por ejemplo serían 6 fracciones de una corchea, un 4/4 serían cuatro negritas (este es mi favorito). 

Esto lo tienes que automatizar con la mano derecha. Existen millones de patrones que te recomiendan por todos los lados, unos sencillos: cuatro rasgaduras para abajo V V V V o cuatro hacia arriba, otros enrevesados: dos para arriba, uno para abajo, te paras, dos para abajo, haces una voltereta, uno para arriba, pones los ojos en blanco, te rascas la nariz... pero lo mas importante es que se adapte a tí, que sea algo que te salga de dentro al escuchar esa canción, que lo hagas tuyo. Que te guste. Porque algunos suenan como el culo y pueden parecerte una mierdaka cuando en realidad siempre los puedes crear tú mismo adaptándolo a tu compás. 

Lo que sí está claro, y aquí no hay excepción, es que todos hay que practicarlos hasta la saciedad para que cuando vayas a tocar los acordes, no se te vaya el tempo. 

Se puede tocar a 60 bpm o a 120 bpm si tienes un metrónomo, que es un bicho o aplicación de móvil (benditos móviles) que produce regularmente una señal, vísual, y/o acústica que permite mantener un pulso constante al ejecutar una obra musical o una cancióncilla de mierda... esto te puede servir de guía, o ponerte mas nervioso, pero bueno, te lo bajas y pruebas, primero mas despacito y luego al ritmo real de la canción.

En mi caso lo mas duro está siendo el no reconocer la canción que estoy tocando si lo hago a base de acordes. Si supiera cantar no me pasaría porque la solista sería yo cantando y el ukelele el acompañante, pero como no canto, al final el ukelele se queda un poco triste y mi sordera musical no me responde.

Esto queda compensado cuando en vez de usar acordes uso una partitura y hago el punteo (la cuerdas se van pulsando de manera sucesiva) creando una melodía solista. Cuando tocas con un grupo de instrumentos y llega el momento del punteo con el ukelele, éste ejecuta una melodía que sobresale del resto, que es lo que me mola a mi porque es la canción que yo tengo en mi cerebro, pero claro, para esto necesitas una velocidad del quince o una partitura de redondas blancas y negras como la de Love me Tender o tener una velocidad digital del quince, que algún día la tendré... a dios pongo por testigo!! 

Es que ya me estoy imaginando a mi hijo con la flauta dentro de cinco años y yo con el Uke marcándonos unos solos de lo mas jevis!!

Luego también hay un método fusión en el que tocando acordes se hace un punteo tocando todas las cuerdas, pero no de cualquier manera, sino asociando un dedo a cada cuerda, en el Ukelele por ejemplo sería G pulgar, C índice, E corazón y A anular, o G y C pulgar, E índice y A corazón. En este estoy yo ahora mismo con la de Allelujah que me aprenderé antes en partitura que a escribir el título de la canción.

Lo ideal para tocar una canción es hacerla con rasgueo y luego marcarte unos solos con punteo... esa es mi meta. De momento lo que empiezo a conseguir es tener doloridas las yemas de los dedos porque lo de pisar la cuerda adecuadamente sin producir ningún sonido raro es un mundo, entre que se amontonan los dedos al cambiar de acorde, que piso en el traste como puedo, que se me cae el ukelele para un lado porque aún no se como sujetarlo bien, que mi meñique está muerto... pero no me quejo, que por ahí he leído que la peña que toca el bajo, que tiene cuerdas de acero, con tanto ensayo acaban sangrándoles los dedos, y a mi es que esto me mola pero no tanto como para desangrarme viva, no sé como lo veis.


Y cómo hacer una cejilla DIY.

Hay un tema que me inquieta, me atormenta y que me perturba... son las limitaciones de mi Ukelele.

Yo pensaba que esto era llegar y besar el santo, que podría tocar todo lo que se me antojara, ya fuera el Concierto de Aranjuez o el Beutiful People de Marilyn Manson, con la unica limitación del tiempo que tuviera para practicar. Todavía lo creo, y sigo lanzada aún sabiendo tocar sólo unas pocas notas, pero veo que no todo se adapta a mi flexibilidad mental y a la envergadura de mi instrumento de cuerda pulsada.

Me pasa que voy descubriendo partituras que no caben dentro de mi espectro musical aún estando en mi adorada clave de Sol, por ejemplo, un "la" grave dos líneas debajo del pentagrama reglamentario que me sale en "Tengo una vaca lechera". ¿Por qué esta partitura? Sostengo que no viene al caso, pero bueno, tengo una hija de tres años que me la demanda y donde manda patrón no manda marinero... 

He estado investigando sobre el tema y no me queda mas remedio que cambiar el tono de la melodía, esto es, hacer toda la canción un poco mas aguda y llevarme ese horrible "La" grave a la zona de las líneas pentagramiles. ¿y como se sube el tono? pues subiendo el tono a TODAS las notas. Al subirlo lo subes en el pentagrama y lo vuelves todo mas agudo. Al parecer esto es legal y se usa mucho, sobretodo cuando se canta, porque las voces son como los instrumentos y si no llegan al tono, pues se cambia, se sube o se baja al gusto del consumidor. Esto que puede parecer una chorrada para mi es nuevo porque nunca me lo he planteado, la verdad, y eso que me ví Operación Triunfo unos años y siempre hablaban de estas cosas de subir los tonos de las canciones para adaptarlos a los de las voces... Pues esto es lo mismo, lo que pasa que no es tan fácil. Subir un tono no es lo mismo que subir una nota. Vamos a la teoría sin adentrarnos mucho, jeje.

Las notas musicales son estas: DO RE MI FA SOL LA SI DO; este último DO ya está una octava mas para allá. Pero atención, en esta escala un tono no es una nota.
Las distancias en tonos son distintas de unas notas a otras. Para eso hay que irse al piano (maldito sea) y mirar las teclas.

Las notas avanzan a paso de semitono, en este sentido: do, do#, re, re#, mi, fa, fa#, sol, sol#, la, la#, si. Las diferencias entre éstas notas sí son siempre un semitono, cuando metemos los #.
Los sostenidos son los símbolos # e indican que se ha sumado medio tono, además son indivisibles. Esta nueva escala de 12 notas sí las tiene equidistantes entre sí. A las notas que llevan el # se les llama "notas alteradas". Generalmente hay dos semitonos entre nota y nota, pero entre "mi" y "fa" solo hay un semitono, al igual que entre "si" y "do". Bueno, esto en la escala de Do Mayor, que luego hay otra Menor... y también están los bemoles (b) que es también un semitono pero que se usa para bajar en vez de subir en la escala tonal... se llaman distinto pero a la hora de la verdad son lo mismo. Esto para otro día.

Bueno, pues al subir todas las notas dos tonos, mi "La" supergrave, pasa a ser un "#Do", y eso ya lo puedo tocar: pisando el primer traste de la cuerda de Do (C para los anglosajones), porque al aire sería el Do normal. ¿No es maravilloso? pues sí. Así que aquí me tenéis haciendo de ejercio cambiar dos tonos a la partitura de La vaca lechera de los huevos para poder tocarla a mi gusto... luego os digo como suena, porque aún no lo he probado.

Otra opción, mucho más rápida, para cambiar el tono de una melodía es agenciarte una Cejilla. Esto es un aparato pinza que pisa las cuerdas,, los trastes atrapando todo el mastil. Como ya dijimos cada traste que pasa vas subiendo medio tono, pues entonces, si por ejemplo pones la cejilla en el segundo traste, es como si empezaras desde cero en esa tonalidad nueva que suma dos semitonos a toda la melodía, usando las posiciones de siempre. Y lo mas importante de todo es que se puede hacer a mano y ahorrarse 5 pavos (que es lo mínimo que valen) y lo que te ahorras el buscarla!!.

Para tener una cejilla DIY sólo tienes que coger un lápiz pequeño si tienes, y una goma de huevera, si tienes gomas del pelo la tendrás en mas colores, grosores y modelos e incluso podrá ir a juego con el lápiz, aumentando la armonía general de tu vida. 

Entonces enganchas el lápiz con la goma por detrás del mastil primero por arriba, luego por abajo dando las vueltas que sean necesarias a la goma para que quede bien bien apretado, y ya tienes tu cejilla bien fija de profesional. ¿Cómo te has quedao?, pues igual que yo cuando lo he visto hacer por internet, muellllta!

Bueno, me voy a practicar rasgueos que esto no acaba nunca!!


Una vez afinado mi ukelele, me compré un libro básico para los que empezamos en estas lides: Método para ukelele Libro I de Hal Leonard.  Es ideal porque empieza desde del principio, pero aún así le faltan cosas, y es por ello que aquí estoy yo para completarlo.

Nuestro amigo Lil' Rev empieza con unas nociones básicas de solfeo pero no explica lo fundamental. Por ejemplo, ¿puedo coger cualquier partitura y ponerme a tocar con mi bicho? porque yo voy lanzada!!... Pues no!!. Yo pensaba que sí pero no. Aquí es donde empecé a ver lo obstusa que era mi mente y lo complicado que iba a ser abrirla... la música no son 7 notas y ya, es un contínuo espacio temporal que puede empezar en cualquier nota, no necesariamente el Do, y que puede subir y bajar infinitamente siempre y cuando el nivel de incertidumbre nunca sea cero. Es decir, los pentagramas tienen 5 líneas pero ahí nunca vas a poder apresar todo el torrente musical de notas existente, ya que hay lo menos 8 "Do" distintos y de uno a otro hay una octava... y es por ello que se inventaron las claves, las que determinan la altura de las notas en un pentagrama (arriba agudas, abajo graves en un contínuo etenno).

En el cole nos explicaron la de Sol, una preciosa especie de S que apresa la segunda línea del pentragrama, y que es la vulgar de las claves, la que recoge lo normalito, ni muy agudo ni muy grave, lo que pilla la guitarra, el ukelele, la flauta dulce y el triángulo básicamente. Pero luego hay dos de Fa (preciosa esta clave) y cuatro de Do, que no hay huevos a dibujarla...


Pues bien, la de Fa recoge las notas que son mas graves, las que suenan mas bastas, las que tocan los instrumentos grandes con cuerdas de acero de las que sujetan los puentes dícese como el Cello o Contrabajo. La de Do es para ni lo uno ni lo otro y sirve para el trombon, fagot, viola... Y luego están las partituras de piano que a falta de una tienen dos claves, porque como tiene mas teclas que días sin pan necesita una clave para las notas de la derecha y otra para las de la izquierda.

Total, que mi ukelele está limitado a la clave de Sol y con notas normalitas, que solo tengo cuatro cuerdas y no dan para tanto. Yo pensaba que multiplicando trastes por cuerdas me salían las teclas del piano pero estaba muy equivocada, mis trastes son una repetición de las cuerdas, son escalas dentro de Sol, de Do, de La y de Si, (G,C,E,A) por lo que lo que se consigue es duplicar notas... Si cojo la cuerda cuarta, que es Sol o G, y la toco al aire sale un Sol, y por cada traste que pase, es un semitono mas que me lleva al mundo de lo estridentemente agudo, pasando Do, Re, Mi... me explico? Esto es porque cuando pisamos una cuerda aumentamos su frecuencia de oscilacion y por lo tanto su sonido es mas agudo, ¿estamos?

Todo esto me llevó a la tremenda conclusión de que no podía coger una cuerda de Cello y hacerme dos para el ukelele porque las del Cello son mazo gordas y cada una se asocia a una nota, no son cuerdas "madre" por asi decirlo...


Ahora mismo habrá gente diciendo: y esta tía que no tiene ni guarra, ¿a qué se pone a explicar teoría musical? pues muy fácil, según la teoría Sociocultural de Vygotsky, la forma de conseguir aprendizajes duraderos se consigue por medio de la socialización, es decir, a través de iguales o de adultos que se rebajen a tu nivel de desarrollo cognitivo que así consigan acceder a tu Zona de Desarrollo Potencial, haciendo de mediadores instrumentales. Así es, que si tú no tienes ni guarra y ésto te lo explica un profesor de conservatorio probablemente te quedes igual, pero si te lo explico yo, que estoy como tú pero tengo la suerte de que mi mediadora la Bea me lo ha explicado todo ya muy mascadito, puedo acceder a tu zona de desarrollo potencial mas fácilmente.

Concluyendo, para empezar con un instrumento es necesario primero tener ritmo, crear un tempo: pulsos por minutos... lo que se consigue con la mano derecha al hacer el rasgueo. Luego hay que saberse las notas o los acordes, que hacen la melodia, y con eso ya os podéis dar un canto en los dientes porque lo demas es controlar de matemática pura, de sumas y multiplicaciones, de compases de 6\8, de notas alteradas, compases compuestos de subdivision binaria... Y cosas rarunas que de momento no nos interesan.

PD Muchas gracias a mis mediadoras Bea y Lurch, por su paciencia explicándome para lo que ellas es obvio y para mi un mundo. 


Si mi padre decidió empezar con la guitarra a los 77 años, ¿por qué no voy a empezar yo con el Ukelele a los 41? 



Pues pensado y hecho. 
Un buen día me visualizo to digna tocando esta guitarrilla de juguete y me la agencio por Amazon, total son 4 cuerdas y está todo mucho mas apretadito... no puede ser tan difícil. 
En dos días me la encuentro en casa sin saber muy bien qué hacer con ella, ¿y por qué me da por ahí? ni idea, ¿será que está de moda?, ¿será que siempre me ha molado tocar un instrumento y todo me parecía complicado pero esto no?. No lo sé.

Para mi ésto es empezar desde cero. O mas bien desde "-1" porque habilidades musicales tengo mas bien pocas, y cuando digo que son pocas es que no distingo un "sol" de un "do", pero por mis cojones que yo aprendo.
Mi formación musical se reduce a los años de la EGB donde estudiábamos historia de la música (cuatro óperas y poco mas) y la diferencia entre una negra y una corchea. Fin. Pero todo aprendizaje comienza con motivación y de eso me sobra. Al menos a día de hoy.

Como siempre, lo primero que hice fue mirar por Internet los vídeos de la gente tocando. Afortunadamente había millones y el bicho sonaba bien, así que me puse a leer qué se necesita para tocar un instrumento de cuerda en los blogs de principantes... que risas.

Me documento de los orígenes hawaianos de mi cacho de madera, de sus partes, de que es tipo soprano y que las cuerdas de mi instrumento van en este orden: GCEA, pero empezando por la cuarta... son ganas de complicar. Y cuando me meto en harina para ver como se afina esto es lo que me encuentro:

Vamos a poner como ejemplo que tengamos una guitarra a mano, y que esté afinada claro está, podemos utilizar la primera cuerda (nota E) para afinarla al unísono (que suenen exactamente igual) con nuestra segunda cuerda del uke. Como consejo (a aplicar siempre que afinemos) debemos intentar dejar la nota afinada siempre tensando la cuerda. Si por lo que sea nos pasamos, mejor no aflojar hasta que quede afinada, sino aflojar por debajo del tono correcto, y tensar de nuevo (sin pasarnos esta vez). De esta forma la cuerda queda más estable.Una vez tenemos la segunda cuerda afinada, afinamos el resto. Procedemos pulsando la segunda cuerda en el quinto traste, y procedemos a afinar la primera cuerda (un A). 

Para mi esto no es chino, es de grado superior de conservatorio. 

Pensé que bueno, que a lo mejor podía empezar aprendiéndome unos acordes sencillos y luego ya afinaría el ukelele... menudo bajón. Dolor de cabeza y desmotivación fue lo que conseguí (y los que irremediablemente me estuvieron escuchando no te quiero contar...), así que me bajé tres o cuatro aplicaciones del móvil de afinadores y nada, yo tocaba una cuerda al aire y siempre me salía la misma letra, una G. ¿Tenían que estar todas las cuerdas en G? ni guarra! lo mismo es un tipo de afinación para los soprano, yo que sé, ¿cuantas vueltas había que dar a la clavija? yo siempre había visto que la gente le daba un poquito y ya, mientras que yo al final estaba dejando colgando todas las cuerdas y eso sonaba como el culo...  

¿Por qué no hay nadie que te diga que hay que darle vueltas a las clavijas hasta que salga tu letra, y que si ves que la cuerda está muy floja es que le estás dando para el lado que no es? ¿tan difícil es entender que hay gente que cuando dice que es principiante es que parte de 0, musical y mentalmente? eh? eh?. 
Nadie me dijo que esto es un continuo y que debía encontrar mi nota en el flujo del espacio-tempo.

Menos mal que me compré un afinador electrónico de 8€ y con la ayuda de mi padre jubileta conseguí oír por fin a mi ukelele hasta entonces mudo. Pobre. Como era lógico, cada cuerda tenía que ir asociada a una letra (que corresponde a una nota), pero yo no lo sabía. 

Desde entonces soy feliz, oigo  mis cuatro notas afinadas como si fuera música celestial. Me he buscado la canción mas fácil de la historia para aprender: Stand by me, que ahora sé no era de Lennon, sino del King, y me la he visto un millón de veces, he conseguido llevar un ritmo con la mano derecha y aprenderme cuatro acordes con la izquierda y después de unos días, ya puedo decir que me se una canción con el Ukelele!! Y lo mejor de todo, es que esto solo es el principio...





En estas fechas tan señaladas, es muy importante no subestimar el poder de nuestra creatividad o capacidad de plagio para ahorrarnos unos duros y quedar de guays con la peña.

Seguro que todos conocéis a alguno de esos frikis que se dedican a cazar pokemon desde la aurora hasta el atardecer recorriendo distintas pokeparadas, gastando pokemonedas y creyéndose cazadores, entrenadores, o vete tú a saber qué... pues para todos esos elementos de la realidad aumentada tenemos un regalo hecho a mano que hará sus delicias: ¡¡La Incubadora Pokemon!!



Esta idea evidentemente no es mia, la encontré por la red y la plagié como buenamente pude. Os dejo el enlace que evidentemente es mucho mas profesional que el mio.


Para los que no lo sabéis, que no sois pocos, una Incubadora Pokemon sirve para poner los huevos que te vas ganando y esperar que eclosionen recorriendo determinada distancia. Al parecer si no encuentras un bicho determinado, puedes incubarlo y si te sale, eso que te ahorras.



Pues bien, hacer una incubadora es todo lo fácil o difícil que tú quieras. La mía tiene luz y todo, gracias a mi compañera Elisa: Ingeniera en Relaciones Publicas con Ferreteros de Barrio, que me diseñó un estupendo circuito simple que luce cuando le viene en gana... Pero empecemos por el principio.




Necesitaremos el siguiente material: dos botellas vacías de coca cola de 2 litros o similar, cola y papel de periodico, pintura acrílica blanca y naranja o al gusto, un cartón, pistola de silicona, goma eva adhesiva o saber pintar muy bien y optativo: un circuito sencillo con una pila, un interruptor y un led. Ah, ¡el huevo pintado a ronchones verdes!



Al tema; cogemos las botellas de 2 litros. Yo que soy muy lista cogí dos de Aquarius: error, no lo hagáis. Estas botellas se van ensanchando hacia el final y lo que necesitamos es que sean rectas, así que aparte del empacho al puto acuarius (me bebí mas de un litro del preciado líquido por no tirarlo y ahora soy como Obelix, ya nunca tengo diarrea) tuve problemas con el encaje de las partes todo el tiempo. Eso y que cortando con el bisturí el rudo plástico casi me llevo un pulgar de un tajo... aun lo tengo cicatrizando... aunque no quede muy recto, usad mejor unas tijeras, mucho mas seguro.



Bueno, cortamos con mucho cuidadito las dos bases de las botellas, (una será base de la incubadora y la otra la tapa), aprovechamos el cuerpo de una de las botellas para lo que será nuestro pokeregalo. Ojo con el tamaño que no puede ser muy grande. El cuerpo y la tapa se unirán y luego se encajarán y desencajarán de la base cuando queramos. Dentro del pié de la incubadora pondremos un cartón que separará la pila y el entramado electrónico de la belleza eclosionante de una incubadora de pokeplástico artesanal.

Usamos la cola y papel de periódico mezclados para la peana y la tapa, para luego poder pintar al gusto. Esto que nunca había hecho yo y que es muy común en Art Attack consiste en poner papeles (periódico, servilletas...) en la superficie de plástico y echarle cola rebajada con agua por encima, dejar que se seque y pintar cagando leches.

Recortamos un cacho de cartón del perímetro de la botella (mejor hacer con compás) con un boquete en medio para que salga el led y que posteriormente taparemos con la cascara de huevo. Además ponemos un cordón de plástico pintadito de naranja rodeando al huevo que hará de conductor del calor para el embrión.

Pintamos por arriba y abajo, tapamos los empalmes de plástico con goma eva naranja adhesiva y dibujamos o hacemos los botones de on-off verdes y rojos. 
Por la parte de atrás a la altura de los botones tendremos que hacer una abertura para que salga el interruptor del circuito. Para sujetar el sistema eléctrico usamos la silicona... ahí es donde fallamos nosotras porque nos pasábamos echando y perdíamos conducción, pero a ver, no podemos saber de todo.

Y ya está, una obra de arte preparada para regalar o para disponer en la mesilla de la habitación e iluminar las noches solitarias de lectura... que no?.


Otra opción de regalo mucho mas impresionante es hacérsela llegar a alguien un poco tolai a su curro sin remitente. 
Seguro que se come la olla sobremanera pensando en quién puede conocer tan habilidoso, original y creativo como para hacer tamaña obra de arte plástico. 

Sólamente hay que crear una historia y hacer partícipe a unos cuantos colegas, incluido su hijo... mandarle unos cuantos anónimos por distintas vías y lo demás se hace solo, seguro que sospecha del mas inocente y no se apea del burro, jajaja...

Seguro que triunfais!

Elisa nunca supo nada...






Si tú le dices a cualquiera de mi generación que qué opina de los bolígrafos que se pueden borrar, automáticamente te dice que son una mierdaka, que la goma de borrar que usan es una lija del siete que te corroe el papel hasta hacerte ver la mesa (si no te lija el barniz...) y que fue uno de los mayores chascos de su infancia. 

Evidentemente la culpa de todo sería de Paper Mate y Milan que todo lo querían abarcar cuando este mundo aún no estaba preparado para esta osadía.


Pues bien, han pasado ya unos cuantos años, 30 exactamente, y en este tiempo hemos conseguido hacer videoconferencias en tiempo real con gente que está en la otra punta del mundo, tenemos toda la información que queremos a un golpe de dedo, hemos descubierto una nueva partícula que podría corresponderse con el bolsón de Higgs y así explicar el nacimiento del Universo, hacemos reprogramación celular como quien hace bizcochos de yogur, tenemos una foto de Plutón que parece que estuviera aquí mismo cuando se encuentra a 7.529.000.000 kilométros (un rato en años luz), empezamos a usar nanotecnología... ¿y no íbamos a conseguir perfeccionar las gomas de borrar de bolígrafo? Pues sí señores, bienvenidos al siglo XXI, ¡¡lo hemos conseguido!!.

No sé si vosotros tuvisteis que utilizar algún día el Rotring. Dícese de una empresa alemana que creó unos punta finas con tinta recargable que tenían una punta mínima, de menos de un milímetro y con los cuales te obligaban a cuantificar la planta, alzado y perfil de lo que fuera con sus cotas: sus numeritos, sus flechas y sus rayitas.
Siempre que hacías un dibujo de éstos en algún momento el puto boli escupía la tinta en el papel especial, que valía una pasta, a modo de cagarra, cuando llevabas dos horas dibujando... ¿qué habría pasado si entonces hubiera habido rotrings borrables? joder, que unas cuantas generaciones de estudiantes habrían sido felices y que la empresa no tendría que haberse vendido a los americanos cuando empezó a quedarse obsoleta.

Ahora ya no uso rotring, pero sí uso punta finas normales para dibujar mis cutre sketchers. También uso bolígrafos que siempre me han producido tachones, los cuales he sobrellevado con toda la dignidad que me era posible... pero eso se ha acabado. 
Han llegado los Frixion de Pilot. Ole por Pilot!!.
Esto es la ruina del tip-ex, ahí os lo dejo.



Y de todos los colores!!
Ya no tendré miedo a equivocarme, aunque en realidad los tachones nunca me han molestado... ¡Ahora puedo ir por la vida segura sabiendo que siempre voy a tener una segunda o tercera oportunidad porque no hay nada irreversible en el arte!... me siento libre y confiada, ¡hasta han hecho rotuladores borrables!! por dios, mis hijos no volverán a salirse de sus dibujos... Gracias, Pilot. Gracias.

PD. He de hacer una advertencia... esta tinta desparece con el calor.
Si metes una hoja escrita con estos bolis en una impresora, o la pones encima de una calefacción...ándate con cuidadito que saldrán en blanco total. Esto es como la tinta mágica de zumo de limón, pero a la inversa... es la antitinta mágica!!


Un día, allá por 1988 me dijo "la eli": hoy en clase nos han puesto unas diapositivas del sector minero en España, no te lo vas a creer, ha salido tu pueblo, vamos, "las minas", qué fuerte!!

Las diapositivas en los años 80 era lo mas TIC que teníamos, era la caña en tecnología pedagógica. Nos subían a la sala de filminas y nos ponían unas pequeñas fotos en soporte transparente proyectadas en una pantalla blanca. Era una revelación celestial en comparación con los dibujos a tiza de ciertos profes...

Pues bien, ésto que me dijo mi amiga del alma me llenó de orgullo y satisfacción. Si bien es cierto que siempre he sabido que el pueblo de al lado del mio se ha caracterizado por ser el mas pretencioso y tener una mina de plata cerrada, nunca le había dado mas importancia. De hecho siempre que he visto su cartel: "Hiendelaencina" me he dicho que son unos flipados, si no hay una cutre encina!, todo el mundo sabe de siempre que se llama "Las Minas"...

Pues bueno, con el paso de los años, y con la llegada de los niños, un buen día decidimos hacer una excursión a las minas, y lo que encontramos no fue mas que un montón de edificios abandonados y mogollón de montones de piedras con plata: las escombreras.

Esas ruinas eran el horno, los lavaderos, los accesos a los túneles... de una de tantas minas que se crearon para buscar el ansiado metal. Ésta en cuestión era la mina Santa Cecilia, justo enfrente del pueblo, donde Esteban Górriz descubrió el primer filón, un topógrafo que allá por 1840 iba a hacer un encargo en mi pueblo, y al pasar por ese camino tan trillado vio un cacho de plata sobresaliendo del suelo (canto blanco) y allí empezó la historia del país de la plata.


Desde siempre me había impactado ir andando por los alrededores de mi pueblo y recoger este tipo de piedras. Según me dijo una vez un minero (un habitante de Hiendelaencina), a día de hoy, la cantidad de plata que había en los pedrolos estos era muy inferior a lo que suponía el coste de tener que sacarla de la piedra, por lo que no valían para nada.

En los primeros años de explotación esta fue la mina mas importante de Europa. Encontraban plata y otros materiales tan a destajo que no sabían ni como gestionar tanto material. ¡Ésto es España señores!, tuvieron que venir los inglesitos a dirigirla.. La peña de los pueblos de alrededor se metieron de cabeza al curro, evidentemente para los trabajos no cualificados, con jornadas de 12 horas, una hora para comer, media para almorzar, sin derecho alguno por enfermedad, ni nada... vamos, como ahora. Sacaban al año 20.000 kg de plata que luego vendían a la casa de la moneda, y solo en un terreno de kilómetro y medio de largo y 400 m de profundidad.

Se crearon fábricas en la zona para sacar la plata, la mas importante la de La constante... (donde íbamos en bici de pequeños), una zona con un nombre muy bonito que antes no me decía nada y que ahora flipo pensando en la que se montó allí hace 150 años: casas inglesas acristaladas donde las guiris tomaban el sol, zonas de ocio, jardines, un teatro, comercios, escuelas, un hospital... una revolución industral como dios manda, un pueblo de casi 9000 habitantes en sus mejores años al lado de mi Robledo del alma, cuando para mi esa zona siempre había sido jaras, ruinas de vete a saber qué, mala tierra y un pueblo engreído que siempre ha sido el único con banco y farmacia de la zona. Ahora ya sé por qué.

Otras minas que abrieron aparte de Santa Cecilia fueron La Perla, Suerte, Fortuna, Verdad de los artistas, Relámpago, Tempestad... joder! que esto parece Lost!!!

Mi madre me contó que a Hiendelaencina llegaron ingenieros, que las casas que aun se ven tochas eran las de ellos, que contrataban de criadas a las niñas de Gascueña y Prádena, que las dejaban embarazadas y que por ahí siguen rulando sus genes...(mi madre me dio el punto de prensa amarilla)

Mi padre me dijo que el padre de mi tía vino de la Bodera a vivir a Robledo para trabajar en la mina, que un día perdieron el rastro de los filones y lo dejaron, que la tierra sobre la que pisamos tiene mas boquetes que los causados por el metro de Madrid, que aún siguen mandando a los laboratorios piedras de las escombreras por si mereciera la pena algún metal... (mi padre me dio el punto mas técnico).

Me he tirado todo el verano leyendo cosas de las minas, por este metal tan preciado para mi, con el cual no dejo de hacer pulseras... y he de reconocer que me ha impactado. En mi mente no cabe imaginar una ciudad industrial al lado de Robledo de Corpes, lo que daría por poder haber visto a mis tatarabuelos en aquella época!.





Recuerdo cuando en quinto de EGB me mandaban hacer trabajos para casa. Siempre era mi hermana la que me guiaba, dirigía e imponía el desarrollo y contenido en cuestión. Yo lo escribía y luego ella se pasaba los días nerviosa esperando la corrección. Le importaba bastante más que a mi la nota resultante y siempre le parecía poca...
Recuerdo especialmente un trabajo que nos mandaron del cuerpo humano... no sé qué pasó que mi hermana se mosqueó conmigo y me retiró su apoyo intelectual. Me dejó sola y a la deriva con mi hoja en blanco, un bolígrafo, una enciclopedia y unos lápices de colores. Creí que se acababa el mundo, mi soledad era ilimitada y me sentía paralizada.
No sé por dónde entraron las musas que me vinieron a visitar... cogí mi boli y mis lápices de colores y empecé a pintar sistemas del cuerpo humano y a copiar textos de la enciclopedia. Sin darme cuenta empecé a disfrutar como una enana de escribir lo que se me ocurría y de ilustrarlo bellamente con los distintos matices de mi caja Alpino. En esto llegó mi hermana ya mas calmada, miró lo construido por mi yo interior y sutilmente me dijo que eso era una mierda y que empezábamos de nuevo, que procedía a dictarme...

Esta anécdota que me ocurrió con 10 años ha estado presente siempre en mi cabeza, podría haber sido un recuerdo más de la memoria a largo plazo echado a perder pero no. A mi preadolescente cabecita le chocó el cómo era posible que me hubiera dado tanto miedo sentirme sola sin alguien que me guiara y como fue que luego me sintiera tan bien haciendo lo que a mi me daba la gana... así que me quedé con el cuento.

Diez años después me obligaron a leer un libro de Erich Fromm, un judío que aunaba psicoanálisis y sociopolítica en su libro "El miedo a la Libertad", creador del psicoanálisis humanista. Gracias a este ladrillako fue que empecé a ver un poco de luz acerca de lo que yo intuí en mi infancia aunque entonces no lo digerí totalmente.

A grosso modo venía a decir que los humanos hemos conseguido obtener muchas libertades a lo largo de nuestra historia: soltarnos de cadenas que nos ataban a una tierra, al amo, el destino, el vasallaje... y que nos coartaban nuestra posibilidad de actuar... (libertad negativa), y que acto seguido nos hemos agenciado unas nuevas porque somos incapaces de encontrarnos a nosotros mismos, de ser dueños de nuestra voluntad y controlar y determinar nuestro camino (libertad positiva). Porque una cosa es que te dejen hacer lo que quieras porque ya nadie te lo prohibe, y otra cosa es que tú quieras hacerlo, que desees ser tu propio dueño, que tu vida dependa de tí, de tus elecciónes y no de fuerzas exteriores... Ser responsable de tu destino. Pero claro, esto requiere conocerte a ti mismo, y tener un alto grado de madurez y asumir responsabilidades, no vale eso de decir: no, es que la culpa es de la izquierda que no ha sabido hacer una buena campaña.
Elegir tu suerte requiere mucho esfuerzo y a veces sentirse solo.

Veinte años después de leer el libro asimilo toda esa información que leí como algo curioso sin más. Veo cómo realmente nos hemos echado una cadena bien gorda al cuello que todo lo justifica. Nos hemos convertido en autómatas conformistas sin otros valores que los que nos impone el mercado. Consumidores eternos, egoístas e insaciables, creemos que nuestro valor depende de lo que poseemos: nuestro tesoro... no somos capaces de ceder ni un ápice por no dejar de pertenecer a esta fantástica rueda que nos hace creer que pertenecemos a una clase social y una realidad que no es la nuestra, aunque para ello perdamos la dignidad. Creemos que tenemos ideas propias y que sabemos mucho pero nos limitamos a repetir y desear lo que nos taladran constantemente en nuestro cerebro.

No hay nada mas peligroso para nosotros mismos que dejar de pensar y limitarnos a actuar por inercia. He de decir, que a día de hoy, me da mucho miedo mi especie... y hay que resetearse.


Dedicado a Elisa, una valiente.